Según indicaciones de la FAO, más de 795 millones de personas en el mundo sufren de hambre, sobre todo en los países en vías de desarrollo. Esta situación no mejora a pesar de que la producción agrícola esté aumentando. El hambre es un problema de la distribución y del acceso a una alimentación adecuada. La desnutrición y la malnutrición (más de 600 millones de personas en los países industrializados sufren de sobrepeso y obesidad) aparecen por los mismos motivos: la destrucción de la soberanía alimentaria local y regional y la separación de la producción y del consumo de alimentos.

Las mujeres y los hombres que se dedican a la producción a pequeña escla son quienes proveen la mayor parte de los alimentos en el mundo. La agricultura practicada por estas personas presta una contribución imprescindible a la lucha contra el hambre y la pobreza, así como a la conservación de los recursos naturales y del medio ambiente. Los sistemas campesinos de producción agrícola, así como la pesca y la ganadería a pequeña escala y los conocimientos inherentes a cada uno de estos sistemas juegan un papel decisivo a la hora de conservar y renovar la biodiversidad, conseguir una alimentación nutritiva y saludable y asegurar la soberanía alimentaria.

No obstante, los pequeños productores y otras personas que trabajan en el campo pertenecen a las partes más pobres de la población, apenas se encuentran representados políticamente en la mayoría de los países y se ven afectados de manera primordial por la globalización y el cambio climático. La especulación con alimentos y las tierras de cultivo, así como las subvenciones estatales a la agricultura industrial amenazan su existencia. La destrucción del medio ambiente, la erosión, la contaminación del suelo por productos agroquímicos y la escasez de agua causan el éxodo rural y los movimientos migratorios a escala mundial.

 

Desarrollo

 

El congreso está formado por cuatro componentes centrales. La primera parte empezará con una visión de conjunto de la situación actual de la agricultura a pequeña escala en el mundo entero y las consecuencias de la globalización y del cambio climático para la población rural, a cargo de ponentes internacionalmente conocidos del ámbito político, líderes de opinión e intelectuales y representantes de movimientos sociales internacionales de campesinos y campesinas y otras personas que trabajan en el ámbito rural. Los lideres y liderersas de las organizaciones campesinas ofrecerán ejemplos concretos de la situación de la agricultura a pequeña escala en Asia, África, Latinoamérica, Norteamérica y Europa.

La segunda parte cubrirá temas internacionales y áreas con las cuales el campesinado tiene que confrontarse diariamente - las luchas por el derecho a la tierra, el agua, las semillas, ingresos dignos y políticas de subsidios, alimentación, derechos de propiedad intelectual, autodeterminación cultural, derechos de las mujeres rurales, protección de la naturaleza y el medio ambiente y muchas otras.

En la tercera parte, se presentarán varias perspectivas y ejemplos de esfuerzos realizados para reconocer los derechos de campesinos y campesinas dentro de marcos a nivel local y nacional. Se dará una particular atención al actual borrador de la declaración de los derechos de campesinas y campesinos y otras personas trabajadoras del medio rural que se discute actualmente en el Consejo de Derechos Humanos.

Después de la mirada sobre las perspectivas de campesinas y campesinos y otras personas trabajadoras del medio rural bajo las actuales condiciones de globalización y crecientes megatecnologías, la cuarta parte se concentrará en un debate y adopción de una resolución por parte del congrso y en la discusión de estrategias que fortalezcan los derechos campesinos. Representantes políticos de algunos estados involucrados en el actual grupo de trabajo serán invitados a participar y presentar su rol dentro del proceso hacia la declaración.

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