Desde el 1 de diciembre 2016 hasta el 15 de febrero 2017

Land Portal y Anacaonas (un proyecto de Sula Batsu Cooperativa de gestión del conocimiento sobre género en América Latina y el Caribe) están trabajando juntos para movilizar conocimientos alrededor de Género y derechos a la tierra en América Latina y el Caribe.

Es una realidad que hay contradicciones en cuanto al manejo y la tenencia de la tierra en América Latina, siendo una situación importante que impacta economías locales y la vida de millones de personas. Aunque en las últimas dos décadas la mayoría de los países latinoamericanos han implementado en su legislación medidas para promover el acceso y derecho de la mujer a la tierra, siguen existiendo limitaciones que no han permitido un mayor avance hacia la equidad en la distribución de la tierra. Al mismo tiempo, una serie de obstáculos no legales se suman imponiendo estructuras sociales ligadas a los roles de géneros frecuentes en las comunidades rurales.

Organizaciones mundiales como ONUMujeres y la FAO han destacado el rol del acceso de la mujer rural a la tierra como catalizador de empoderamiento económico de la mujer, desarrollo rural y soberanía alimentaria. No obstante, la importancia de eliminar esta brecha va más allá de aspectos económicos y soluciones a problemas inmediatos, se trata también de una cuestión de derechos fundamentales y equidad que implican medidas de redistribución entre hombres y mujeres y la alteración de estructuras patriarcales profundas.

En este proceso, las mujeres organizadas en distintos tipos de organizaciones (ONGs, centros de investigación, instituciones públicas y sobre todo organizaciones campesinas y de mujeres) están teniendo un papel fundamental en la defensa de los territorios. El rol de la mujer rural organizada por la lucha a la tierra ha sido de vital importancia para los avances hacia una mayor equidad en cuanto a la tenencia y uso de la tierra. Esta lucha emprendida valientemente por las mujeres rurales no viene sin obstáculos y limitaciones particulares, para las cuales es fundamental la cooperación de actores, el apoyo de la sociedad civil e de instituciones gubernamentales.

Es por lo anterior que Anacaonas y LandPortal realizan la apertura de este foro en línea, el cual será un espacio en el que reflexionar acerca del derecho, la tenencia y el uso de la tierra; profundizando en el análisis crítico sobre si el derecho a la tierra asegura el empoderamiento y discutiendo acerca del papel de la mujer como protectora de la tierra y apoderada de garantizar su sostenibilidad.

Varios actores que trabajan la cuestión de género y tierra en América Latina y el Caribe participaran al debate, intercambiando conocimientos, experiencias, posiciones y propuestas.

Los objetivos de esta discusión incluyen:

  • Fomentar el debate, intercambio de experiencias, posiciones y propuestas entre actores de múltiples tipos que trabajan la cuestión de género y tierra en América Latina y el Caribe.
  • Brindar un espacio de participación, opinión e interacción para distintas organizaciones de mujeres, campesinas e indígenas de la región.
  • Recoger buenas prácticas y estudios de caso de las varias organizaciones y presentar las principales conclusiones en varias formas, incluyendo infografías y un informe final, y su publicación en los sitios Anacaonas y Land Portal.
  • Crear un directorio de organizaciones que trabajan el tema y facilitar oportunidades para la formación de alianzas y redes regionales entre organizaciones
  • Intercambiar recursos abiertos entre las plataformas de Anacaonas y Land Portal.

La discusión será organizada alrededor de unos ejes temáticos:

  • Derecho a la tierra y género – asuntos fundamentales;
  • Derecho a la tierra vs empoderamiento – ¿La propiedad de la tierra automáticamente empodera las mujeres?;
  • Defensa del territorio y extractivismo – Mujer como protectora de la tierra;
  • Sostenibilidad. Explorando vínculos con soberanía alimentaria y cambio climático.

Invitamos a los participantes a la discusión a que respondan a una o más de las siguientes preguntas relacionadas con los ejes temáticos:

  • ¿Cuáles sistemas, estructuras o prácticas en el estado, la comunidad, la familia o las organizaciones afectan el derecho de las mujeres a la tierra? ¿Cuáles son los asuntos fundamentales?
  • ¿Es suficiente la propiedad o acceso a la tierra para un uso efectivo por parte de las mujeres? ¿Qué medidas complementarias son necesarias para alcanzar esto?
  • ¿Cuál es la situación de las mujeres negras, indígenas y discapacitadas con respeto al derecho a la tierra?
  • ¿Existe un rol o interés para las mujeres rurales jóvenes en la lucha por a tierra? ¿Es su participación importante para estos movimientos?
  • ¿Cuál es el rol de los centros de investigación, ONGs y coaliciones trabajando el tema de género y tierra?
  • ¿Cuáles son estrategias efectivas para la adquisición y defensa de tierras? ¿Existen estrategias más efectivas en ciertas situaciones que otras? ¿Cuáles buenas practicas?
  • ¿Cuál es el rol de las mujeres en la defensa del territorio y contra el extractivismo? ¿Cuáles son las propuesta y experiencias de las mujeres indígenas?
  • ¿Cuál es la visibilidad a niveles nacionales e internacionales de la lucha de las mujeres por la tierra? ¿De qué manera se puede llamar a un mayor apoyo del resto de la ciudadanía? ¿Cuál es un posible rol para las TIC en esto?
  • ¿De qué manera se pueden prevenir los casos de violencia hacia las defensoras de la tierra? ¿Cuál debe ser el rol de los Gobiernos y demás actores en este esfuerzo?
  • ¿Qué relaciones pueden existir entre el cambio climático y el acceso a la tierra? ¿Y entre tenencia de la tierra y soberanía alimentaria?

¿Cómo puedo participar?

Puede escribir su comentario a continuación y responder a una o más de las preguntas planteadas en español o inglés. Si tiene alguna duda no dude en contactarnos a través de hello@landportal.info

El debate se realiza de forma simultánea en la plataforma Anacaonas de Sula Batsu Cooperativa. Para ingresar al Foro de Género y Tierra en la plataforma, tendrá que: registrarse en la plataforma Anacaonas.net; iniciar sesión con la cuenta creada; ingresar a la canasta Género y Tierra; ingresar a la pestaña “Foro de Género y Tierra” ubicada en la esquina inferior izquierda; aquí aparecen los espacios para contribuir al debate.

El debate estará moderado por el equipo de género de Anacaonas y expertxs seleccionadxs.

Los resultados de la discusión se analizarán e incluirán en un informe que se difundirá extensamente entre lxs participantxs y partes interesadas en la gobernanza de la tierra.

 

Este trabajo está respaldado por el Departamento para el Desarrollo Internacional (DFID) del Reino Unido, como parte del programa Land: Enhancing Governance for Economic Development (LEGEND), el cual es un programa global de DFID diseñado para movilizar el conocimiento y construir las capacidades necesarias al diseño y a la entrega de nuevos programas nacionales,  mejorar la gobernanza de la tierra como base inclusiva y esencial para el desarrollo económico y fortalecer los derechos sobre la propiedad de la tierra a escala.

Comentarios

Las mujeres rurales en Sudamérica aún comprenden un gran sector de la población, aunque ha tendido a disminuir con el pasar de los años en unos países más que en otros. Así, por ejemplo, en países como Bolivia, Ecuador, y Perú, las mujeres rurales representan del 13 al 16.8% de la población. A nivel de Sudamérica, las mujeres tienen entre el 12% y el 30% de las explotaciones agrícolas a su cargo, porcentaje que iría en aumento según la FAO, por lo que algunos especialistas señalan que estaríamos frente a un fenómeno de “feminización del campo.”, aunque la cantidad de tierra a que acceden es de menor extensión.Así, por ejemplo, en el caso de Perú, mientras las productoras agropecuarias tienen como promedio 1,8 hectáreas de tierras agrícolas, los hombres tienen 3 hectáreas. En los territorios comunales las mujeres aunque acceden a la tierra y los recursos, no son en la mayoria consideradas comuneras calificadas, lo que limita sus posibilidades de participación cpmo directivas comunales y en la toma de decisiones. Tenemos entonces que las mujeres tanto a nivel individual como en los territorios colectivos están en desventaja en cuanto a la tenencia y acceso , a lo que se agrega las inequidades historicas, por ser indpigenas, campesinas, afrodescendientes, en situación de pobreza.Asimismo, son las que menos oportunidades tienen a los creditos y a la capacitación  productiva, Sin embargo, vale señalar que frente a los procesos de despojos que están viviendo en muchos lugare sy los conflcitos por los usos del territorio son las que estan en primera línea en su defensa, Estos son algunos de los puntos en cuanto a la situación de las mujeres que puedo ir señalando. Saludos

 

 

Nuestra amiga Juliana Londoño, es una feminista, antropóloga y colombiana, ha trabajado sobre derechos de las mujeres desde hace varios años, y en los últimos dos desarrolló un proceso con organizaciones campesinas sobre Economía del Cuidado en el sector rural, por lo que el tema de la relación entre las mujeres y la tierra le interesa bastante.

Ella nos deja estas palabras para la discusión: 

 

Buen Día!

No tengo del todo clara la metodología del Foro, pero me aventuro a proponer algunos postulados para el debate con base en lo leído y escuchado en la presentación al Foro:

1. El acceso a la tierra para las mujeres campesinas no es suficiente para la sostenibilidad de sus medios de vida, se hace necesario todo un sistema gubernamental de acercamiento al campo que incluya apoyos a la producción y comercialización, créditos y subsidios, sistemas de riego, capacitación y acompañamiento técnico, todo ello desde un paradigma de desarrollo que reconozca el central aporte de la economía familiar/campesina, y la asociatividad de las mujeres campesinas/rurales

2. En el camino al empoderamiento de las mujeres campesinas, es necesario asegurar el acceso y control de la tierra; pero no es suficiente, temas como la educación, la salud, y el acceso a servicios públicos de calidad (por sólo nombrar algunos) son vitales; en particularidad en la ruralidad dispersa donde estos temas son más precarios.

A qué me refiero, sólo un par de ejemplos:
-cuando las mujeres campesinas No tienen acceso al agua dentro las viviendas, el ir a lavar al río requiere de ellas esfuerzo y tiempo excesivo que redunda en problemas de salud y falta de tiempo para dedicarlo a temas como la productividad de sus tierras o el descanso
-programas de educación rural que no tienen en cuenta los roles asignados tradicionalmente a las mujeres por la división sexual del trabajo suelen priorizar horarios como “las mañanas” para sus programas. En la mañana la mujer campesina está atareada en alimentar y preparar a lxs miembrxs de la familia para salir a “ser productivxs”, cuidar de los animales de cría y de la huerta casera, haciendo imposible su participación en dichos programas de educación, así aseguremos en ellos la gratuidad

Todo lo anterior disminuye las posibilidades efectivas de las mujeres en el campo para salir de los círculos de pobreza

3. Para lo anterior, se requiere de políticas públicas dirigidas a las mujeres rurales/campesinas, que reconozcan sus realidades y las reconozcan a ellas como sujetas políticas; lo cual sólo se logra al ser construidas con su participación.

Hay mucho que decir sobre el tema, propongo por el momento sólo un par de provocaciones.

La propiedad o el acceso puede o no ser suficientes para un uso efectivo de parte de las mujeres en dependencia de la manera en que las mujeres han interiorizado su rol de género y de la forma en que han logrado o no sortear los atavares de la vida sobreponiendose a las normas tradiciones que confinan un rol subordinado de las mujeres.  Sin embargo, la propiedad y el acceso a la tierra son a la vez dos condiciones básica si se quiere avanzar hacia un uso efectivo de parte de las mujeres.  Mi respuesta a esta pregunta viene de mis observaciones a lo que acontece estudiando el tema del acceso de las mujeres rurales a la tierra en varios lugares de Nicaragua.  He encontrado casos de mujeres que han heredado tierra de sus padres pero no pueden disponer de esa tierra por ellas mismas debido a la manera en que asumen su rol de mujer en la familia y en la comunidad.  Si ellas fueron educadas desde la infancia para asumir un rol subordinado, el hecho de heredar la tierra como un bien propio, no las habilita para hacer un uso efectivo de la misma, y a menudo el uso efectivo de la propiedad termina en manos de sus parejas o de sus hijos mayores.  Pero no todo tiene que ver con si fueron educadas desde la infancia de una manera, tambien tiene que ver con el proceso de vida que la misma mujer ha llevado.  He encontrado casos de mujeres rurales que compartian igual condicion de educación subordinada al marido que otras, sin embargo, en el proceso de sus vidas han descubierto que esa relación de subordinación no las lleva para ningun lado y se han emancipado tomando el control de su propiedad para hacer un uso efectivo de la misma.  Descubrirse en una situación y optar por un cambio es lo que les ha permitido ser quienes toman decisiones y controlan sus recursos.  Descubrise y optar por el cambio ha sido en gran medida, en algunos casos que he analizado, estimulado por el involucramiento de las mujeres en procesos de reflexión y capacitación.  

Hola estimadas amigas y amigos,

Nos unimos en este espacio de discusión para traer a la mesa un tema tan importante para toda América Latina: Tierra y Género.

Soy Antropóloga Social, investigadora y gestora cultural. Creo que entre todas y todos podemos construir un mundo el que se respeten los todos los derechos, de todas las personas, todos los días.

Las mujeres hemos portado el estandarte de asegurar los alimentos que llegan a la mesa de nuestros seres queridos, somos nosotras las que hemos visto como un capitalismo depredador consume nuestros recursos, poniendo en peligro la tierra de nuestras hijas y nuestros hijos. Somos nosotras quienes vamos a unir fuerzas para incidir en las acciones de nuestros gobernantes.

¡Nuestra tierra vibra, nuestra tierra nos llama, nuestra tierra que nos mantiene vivas!

Las y los invito a que nos acompañen en este foro.



Contribución de Juliana Londoño:

Buen día para todxs!

Muy importante gestionar estos espacios de debate sobre temas fundamentales como el Género y el Acceso a la tierra. Felicitaciones por la maravillosa iniciativa!

Mi nombre es Juliana B. Londoño soy feminista, antropóloga y colombiana, he trabajado sobre derechos de las mujeres desde hace varios años, y en los últimos dos desarrollamos un proceso con organizaciones campesinas sobre Economía del Cuidado en el sector rural, por lo que el tema de la relación entre las mujeres y la tierra me interesa bastante.

Feliz de participar en este proceso de enriquecimiento colectivo!

Contribución de Juliana Londoño:

No tengo del todo clara la metodología del Foro, pero me aventuro a proponer algunos postulados para el debate con base en lo leído y escuchado en la presentación al Foro:

1. El acceso a la tierra para las mujeres campesinas no es suficiente para la sostenibilidad de sus medios de vida, se hace necesario todo un sistema gubernamental de acercamiento al campo que incluya apoyos a la producción y comercialización, créditos y subsidios, sistemas de riego, capacitación y acompañamiento técnico, todo ello desde un paradigma de desarrollo que reconozca el central aporte de la economía familiar/campesina, y la asociatividad de las mujeres campesinas/rurales

2. En el camino al empoderamiento de las mujeres campesinas, es necesario asegurar el acceso y control de la tierra; pero no es suficiente, temas como la educación, la salud, y el acceso a servicios públicos de calidad (por sólo nombrar algunos) son vitales; en particularidad en la ruralidad dispersa donde estos temas son más precarios.

A qué me refiero, sólo un par de ejemplos:

-cuando las mujeres campesinas No tienen acceso al agua dentro las viviendas, el ir a lavar al río requiere de ellas esfuerzo y tiempo excesivo que redunda en problemas de salud y falta de tiempo para dedicarlo a temas como la productividad de sus tierras o el descanso

-programas de educación rural que no tienen en cuenta los roles asignados tradicionalmente a las mujeres por la división sexual del trabajo suelen priorizar horarios como “las mañanas” para sus programas. En la mañana la mujer campesina está atareada en alimentar y preparar a lxs miembrxs de la familia para salir a “ser productivxs”, cuidar de los animales de cría y de la huerta casera, haciendo imposible su participación en dichos programas de educación, así aseguremos en ellos la gratuidad

Todo lo anterior disminuye las posibilidades efectivas de las mujeres en el campo para salir de los círculos de pobreza

3. Para lo anterior, se requiere de políticas públicas dirigidas a las mujeres rurales/campesinas, que reconozcan sus realidades y las reconozcan a ellas como sujetas políticas; lo cual sólo se logra al ser construidas con su participación.

Hay mucho que decir sobre el tema, propongo por el momento sólo un par de provocaciones.

Hola a todxs,

La metodología es exactamente como la que desarrolló Juliana.

Sus postulados son perfectos para dar inicio a la discusión.

Esto es fundamental

¿Es suficiente el acceso a la tierra para garantizar el empoderamiento de las mujeres?

¿Los programas que se plantean, están considerando la realidad de las mujeres?

¿Cómo podemos involucrar a las mujeres campesinas y sus realidades en los procesos y políticas que se plantean?

Estimadxs usuarixs de Land Portal y Anacaoanas.net, sean muy bienvenidxs a este emocionante debate. Para Land Portal es un honor apoyar esta discusión sobre género y derecho a la tierra en América Latina y el Caribe, esperamos tener un gran éxito.

Género y derecho a la tierra es uno de los grandes temas de trabajo de Land Portal. Acabamos de publicar un portafolio sobre este tema, que incluye indicadores desagregados por género y tierra, de bases de datos mundiales, como la OCDE, la FAO y el Banco Mundial, así como todas las últimas noticias y publicaciones de diversas fuentes, que abarcan instituciones de investigación y organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo.

Unido a este debate, me entusiasma mucho presentarles la relación de trabajo entre Land Portal y Sulá Batsú Cooperativa, formalizada en el 2016. Es en esta colaboración que Anacaonas.net se estableció como el centro de información sobre género y tierra en América Latina y el Caribe, contribuyendo así, a agrandar el ecosistema de información en el cual Land Portal y sus socios están trabajando. Esta discusión es una parte muy importante de la colaboración Land Portal – Sulá Batsú. Estamxs segurxs de que nos ayudará a aprender sobre los temas de mayor relevancia en relación al género y tierra en la región.

Anacaonas.net fue nombrada así en honor a Anacaona matriarca de la sociedad Taina, quien fue ejecutada por los conquistadores españoles después de negarse a ser una esclava sexual. Anacaona y su espíritu representan el empoderamiento de la mujer en América Latina y el Caribe y su rechazo a aceptar las condiciones en que se encuentran las mujeres. Land Portal apoya a Sulá Batsú en los esfuerzos de esta lucha por el reconocimiento de los derechos de las mujeres sobre la tierra, asunto fundamental para la equidad de género.

Queremos conocer sus experiencias y sus perspectivas sobre género y tierra en América Latina y el Caribe. Esperamos escuchar las perspectivas de las mujeres indígenas, mujeres rurales, organizaciones que trabajan para el empoderamiento de las mujeres, incluyendo las mejores prácticas y ejemplos de esfuerzos que han hecho y que han tenido éxito. Esto nos ayudará a comprender mejor las circunstancias particulares de su región, y también a contribuir a un entendimiento más amplio de los derechos de las mujeres a la tierra a escala mundial.

Gracias por su participación y su apoyo al género y derechos sobre la tierra. 

Laura Meggiolaro



Contribución MaJo Vargas:

No considero que la propiedad de la tierra empodere automáticamente a las mujeres, más aún tratándose de mujeres campesinas.

Aparte de carecer de tierra, las mujeres también tienen que enfrentarse a la falta de herramientas para luchar por sus derechos, como son el desconocimiento de la legislación de su país, el poco acceso a tecnologías de información y comunicación, que hoy en día brindan un espacio fundamental para amplificar voces diversas y acceder a la información, la poca interacción con actores clave en el proceso de recuperación de la tierra, aunado a otro montón de abusos sistemáticos que sufren por el solo hecho de ser mujeres.

Por supuesto que la propiedad de la tierra es un gran paso en el empoderamiento de las mujeres, siguiendo la “filosofía” de que la tierra debe ser del que la trabaja, pero a esto también hay que acompañarlo con procesos de empoderamiento que surgen desde la educación, los cambios de paradigmas, la validación de los derechos fundamentales de las personas campesinas, entre otros.

 

Las mujeres Latinoamericanas se enfrentan a grandes gigantes transnacionales (por lo general) que son sus vecinos, los que pueden pagar mejores precios por las tierras que antes, ellas y sus familias cultivaban, que mueven sus influencias en el mercado por el título de “país número 1 en exportación de … ” para así utilizar los métodos necesarios de producción sin recibir sanciones de ningún tipo.

Pero no sólo deben enfrentarse a estas empresas, en su lucha , también enfrentan gobiernos locales corruptos que se hacen de la “vista gorda”, enfrentan el machismo de sociedades dónde la mujer aún tiene un claro lugar dentro de su hogar, se encuentran con barreras tecnológicas, burocráticas y barreras en la jerga a la hora de interponer denuncias. Son muchos los riesgos que ellas corren por la defensa del territorio, muchas han pagado con sus vidas. Acá les dejo un videito en voz de las que luchan.



Mujeres latinoamericanas denuncian ante CIDH violencia por actividades extractivas

 

 

Buenas tardes amigas y amigos que están participando del Foro en línea sobre Derechos a la Tierra y Género. Soy Javier Lautaro Medina, trabajo en el CINEP/Programa por la Paz, una organización no gubernamental colombiana con más de cuarenta años de hacer investigación en ciencias sociales,produciendo información sobre el conflicto, la paz y las movilizaciones sociales en nuestro país, y además haciendo una acción preferente por los pobres, haciendo acompañamiento de comunidades rurales y urbanas en todo el país, apoyando sus procesos de garantía de derechos humanos.

Por otro lado, el CINEP actualmente es el punto focal sobre el tema de derecho a la tierra y mujeres rurales de la Coalición Internacional por el Acceso a la Tierra en la región de América Latina y el Caribe, ILC por sus siglas en inglés. Eso quiere decir que el CINEP está coordinando un grupo de acciones muy importantes que desarrollan los miembros de la ILC en la región en cada uno de los países: acciones de investigación, de construcción de información, de acompañamiento y formación con organizaciones de base de mujeres o mixtas; procurando articular estas acciones en el marco de una agenda política propia a favor de los derechos de las mujeres rurales.

Sobre la situación de los derechos de las mujeres rurales.

A nivel latinoamericano podemos decir que existe sin duda un avance en la incorporación de legislaciones garantistas de los derechos de las mujeres rurales en términos de titulación conjunta y acceso a la tierra e incluso priorización en ciertos programas de redistribución de la tierra. Sin embargo, aún persisten y subsisten muchas dificultades para que los derechos de las mujeres rurales sean garantizados.

Este tema que tiene muchos factores que pasa por el tema social y tema cultural. Existen importantes estudios en América Latina al respecto que han mostrado en los regímenes de tenencia la preferencia masculina al momento de heredar, se evidencia ahí el tema cultural pero también hay un tema de política pública en la que no se ha tomado en serio la problemática de las mujeres rurales. No solo son temas culturas y sociales sino que ha existido una cierta inacción de parte de los gobiernos de nivel nacional e incluso de niveles regionales para garantizar estos derechos. Creo que eso empieza por tener en cuenta lo siguiente:

• Desde nuestra apuesta como red de la ILC, tanto nuestras apuestas institucionales, consideramos que es importante tener una perspectiva de derechos, y esta perspectiva ya marca un derrotero de la política pública, y es que hay unas obligaciones del Estado para garantizar, para proteger, para promover el derecho a la tierra, el derecho a vivir una vida libre de violencias, los derechos sociales asociados al derecho a la tierra.

• La política pública debe tener un enfoque de género que implica valorar esas diferencias de las mujeres y en nuestro caso el de las mujeres rurales. Y en estos nuevos procesos que están ocurriendo en el mundo y en América Latina, tipo acaparamiento de tierras, tipo grandes proyectos extractivistas en nuestras regiones y también lo que se conoce como el cambio climático la política pública debería tener en cuenta las afectaciones diferenciadas que sufren las mujeres, en un contexto, como lo he mencionado, complejo. Las políticas públicas a pesar de que hay muchos actores interesados en trabajar el tema de los derechos de las mujeres (actores importantes, instituciones intergubernamentales), por lo general en todos los países latinoamericanos hay una instancia de derechos de las mujeres de nivel presidencial, sin embargo, la política pública parece que todavía le falta algo, falta mayor atención.

Ahora paso a hablar sobre los derechos de las mujeres rurales en Colombia.

Desde hace unos seis años en Colombia hemos venido hablando de las afectaciones que sufren las mujeres rurales. Una, por el hecho de ser mujeres enfrentan las afectaciones que nuestra sociedad desarrolla hacia las mujeres. Otra, por el hecho de ser rurales que ya implica una discriminación frente a sectores urbanos,sin querer afirmar,en todo caso,que los sectores urbanos están en las mejores condiciones porque también hay muchos fenómenos de pobreza y dificultad de derechos en los sectores urbanos. Y finalmente, las afectaciones derivadas del conflicto armado. Colombia está entrando en unos procesos muy importantes de paz, ya se firmó la paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y en estos días van a dar inicio los diálogos con el Ejército de Liberación Nacional.

En estos 60 años de conflicto armado las mujeres rurales sufrieron afectaciones muy graves, por el hecho de ser mujeres, por el hecho ser lideresas de procesos de resistencia en los territorios también fueron afectadas y amenazadas. También ocurrió que en muchos casos las mujeres fueron usadas como trofeo de guerra o para intimidar al adversario. Fue una situación muy grave que esperemos pueda ser superada y que estamos en Colombia iniciando este proceso. Pero para que pueda ser superada, para que efectivamente avancemos hacia una sociedad en paz, se requiere que los derechos de este sector de la población sean suficientemente reconocidos.

Suficientemente reconocidos implica dar una voz. Implica permitir la participación de las mujeres rurales: en los diseños de las políticas públicas, en la ejecución, comprender qué es lo que quieren, que política pública no sea hecha desde técnicos en las ciudades sino hecha desde las mujeres y con las mujeres rurales. Entonces, por un lado está el tema del reconocimiento, pero también implica una perspectiva amplia de lo que vamos a entender por el derecho a la tierra.

Las reformas redistributivas que no se han hecho en América Latina, o que se han hecho en muy pocos países de la región (en Colombia no), no pueden quedarse en el simple acceso a la tierra o empleo. Significan muchas más garantías para poder desarrollar proyectos de vida dignos en los territorios con las familias. Implica otra suerte de obligaciones de los estados, que para nosotros son muy importantes, por ejemplo:

1) En América Latina todavía adolecemos de estadísticas fiables y confiables que nos permitan hacer un seguimiento a la situación de las mujeres rurales.

2) El tema del trabajo no reconocido, la doble o triple jornada de las mujeres, no solo para el área rural sino también para las urbanas, pero que en el campo en todo caso se agrava.

3) El tercer tema es el de la remuneración en trabajos que no están necesariamente ligados en los predios en que viven.

Lo que he querido decir, es que hay un problema de acceso y redistribución que hay que solucionar y trabajar fuertemente en ello. La experiencia o lo que hemos podido ver en Colombia, es que, cuando se promueve ese acceso a la tierra y esa redistribución por medio de asociaciones de mujeres, en solidaridad, trabajando conjuntamente los resultados, son mucho mejores. Sin embargo, también hay que generar otra serie de garantías (seguramente quienes están oyendo esta transmisión las conocen), relacionadas con el acceso a crédito, acceso a tecnologías, a medios de vida suficiente, acceso a semillas, que en nuestro concepto, una política pública que reconozca la voz de las mujeres rurales no es tan difícil que contemple todos estos elementos mencionados.

 

 

¿Podría explicarnos un poco más sobre el tema de la propiedad de la tierra de las mujeres y el proceso de paz?

El proceso de paz con las FARCS estuvo desarrollado a través de cinco grandes temas. El punto uno, con el que se reconoce, que el problema de distribución de la tierra es una de las bases del conflicto armado y social en Colombia, desarrolla una propuesta de una reforma rural integral, incluye algunas medidas de acceso a la tierra, como el establecimiento de un fondo gratuito de tierras que según el acuerdo es de 3 millones de hectáreas, que a nuestro concepto es insuficiente para resolver toda la problemática y el establecimiento de otra serie de medidas que ya se han venido implementando en el país en el marco del mercado de tierras, básicamente, un subsidio integral para compras de tierra.

Hay otras medidas de formalización. El acuerdo de paz se propone formalizar 7 millones de hectáreas. Nosotros creemos que estas medidas y el mismo acuerdo reconoce que mujeres y mujeres madres tienen que ser priorizadas en la política pública. Estas medidas pueden aportar a garantizar los derechos, pero son insuficientes,particularmente porque esos procesos de afectación de los derechos de las comunidades rurales que afectan los territorios, que afectan la vida y cultura campesina, la cultura indígena, la cultura afro, siguen avanzando, el proceso extractivista en Colombia sigue avanzando. Por otro lado no está claro, y vuelvo a eso que es muy importante, y es que, la opción de garantizar los derechos de la población rural pobre y en particular de las mujeres rurales que es el tema que nos convoca, implica el reconocimiento de los derechos, y el reconocimiento de una forma de hacer las cosas.

Entonces, la política pública colombiana sigue apuntando la agroindustria como los que llevan adelantes el desarrollo rural y no tienen una apuesta por la producción agroecológica por la producción que hacen las mujeres rurales. Consideramos que el acuerdo trae unas medidas muy importantes pero el contexto es difícil para garantizar estos derechos.

Sobre la capacidad organizativa de las mujeres rurales.

Es muy importante valorar la capacidad organizativa de las mujeres rurales. la capacidad organizativa de las mujeres rurales es (no sé si es la palabra adecuada), pero “es impresionante”su capacidad de hacer propuestas desde la experiencia. Lo que hemos podido observar es cómo esos procesos de mujeres rurales han tenido que entrar a disputar un lugar entre las organizaciones tradicionales mixtas del campesinado. También han dado unos pasos adelante en la esfera de lo público estatal con la generación de propuestas muy concretas de política pública que no siempre son bien atendidas, y ese es un potencial, en el que, los estados pudieran promover este potencial, sobre todo porque es muy importante que la política pública no vaya en contra de la autonomía ni de las mujeres ni de las organizaciones de las mujeres rurales, pudiendo establecer puentes de colaboración entre la política pública y las organizaciones de mujeres desde sus expectativas, desde sus necesidades, pero desde sus propuestas que son muy concretas y realizables. Por eso creo que es muy importante rescatar las capacidades organizativas de las mujeres rurales, sobre en este marco que estamos viviendo.

Nosotros consideramos, que buena parte de la respuesta a lo que se conoce actualmente como el cambio climático, que no es más que una consecuencia del modelo capitalista que ha llegado hasta nuestros días, una buena parte de la respuesta está en la mujeres rurales, en la producción que pueden hacer en términos de producir alimentos, alimentar nuestros países, alimentar nuestros sectores urbanos, pero sobre todo de cuidar el territorio, de cuidar esas relaciones sociales, de cuidar esas relaciones ecológicas, de cuidar esas relaciones políticas que se establecen en determinado territorio. Nosotros consideramos que ahí hay unpotencial impresionantemuy fuerte que tiene que ser visto desde la política pública, sin que esto implique que desde los gobiernos o estados se vulnere la autonomía de las organizaciones.

Efectivamente, sobre titulación conjunta de tierras, hay avances legislativos en nuestros países sobre la titulación individual, que ahora deben de ir los nombres de ambos cónyuges, pero considero que aún así, por usos y costumbres, el poder de decision sobre la propiedad lo sigue teniendo el esposo.

Efectivamente, la titulación conjunta existe en algunas legislaciones y se consideró una adecuada garantía en un determinado momento histórico, sin embargo, la titulación conjunta que obedece a algunos arreglos del derecho civil o derecho de familia en nuestros países, no es suficiente porque a nuestro concepto este es un tema de derechos humanos, entonces, como bien lo dice Raquel, todavía subsisten prácticas culturales de discriminación sobre la toma de decisiones sobre la tierra, sobre la toma de decisiones de qué se produce y, sobre la toma de decisiones de qué se va a hacer con los recursos resultantes del proceso de producción. Esto sin duda sigue pasando y hay que trabajar mucho al respecto, mucho en la formación, en el acompañamiento, en poner de presente estas situaciones.

Existen algunas experiencias de política pública, que han mostrado que trabajar con mujeres rurales permite ese empoderamiento. No es solo YO que aparezco en el título de propiedad, sino que YO tomo decisiones, empezando desde mi cuerpo, hacia mi predio, hacia el territorio o la región mucho más amplia. Por ejemplo, en Colombia, ese tema ha sido muy importante porel despojo de tierras debido al fenómeno paramilitar y sobre el cual no hay un acuerdo final sobre las cifras de las tierras despojadas, se maneja un cálculo de seis a diez millones de hectáreas despojadas. Actualmente, se está desarrollando la Ley de Restitución de Tierras, que implica que las mujeres y los hombres que fueron despojados o abandonaron sus predios por el conflicto armado, pueden regresar a sus predios y que este sea formalizado para su devolución.

Lo que se ha encontrado a partir de este trabajo es que las mujeres no siempre conocían cuál era la extensión de la finca que era de ellas, ese era un dato que conocían los hombres. Tampoco sabían de los papeles que garantizaban la propiedad de la tierra. Lo anterior, sin duda es un asunto cultural. A mi parecer, una respuesta de lo cultural nos tiene que obligar atrabajar en acciones de política pública.

Algunos elementos base de lo que puede ser una política pública adecuada para los derechos de las mujeres rurales y el tema de lo cultural:

– Existe desde la sociedad civil, desde el Estado, desde la empresa privada, una discriminación hacia las formas de vidas campesinas que se miran como un atraso en nuestros países. En los últimos años, por el fuerte crecimiento urbano que se viene dando en muchas capitales de la región, lo campesino, lo indígena, lo afro, lo que está atrás.

Esta visión que parece un problema de cultura política, fue básicamente dirigido desde políticas públicas que fomentaron la agroindustria, el empresario, como el que trae el desarrollo en el campo.

– Sin embargo, con también con política pública se podría reversar esta cultura de discriminación y promulgar una conciencia nacional y latinoamericana respecto a la importancia de la producción campesina en términos de lo que consumimos, la importancia para nuestra salud de apoyar los proyectos de producción limpia en el campo, y la importancia de garantizar el derecho a la tierra y el territorio. Y la territorialidad de estas comunidades y particularmente de las mujeres rurales como una garantía para los que habitamos en las ciudades.

En este nuevo contexto y con todas las tensiones que persisten pese a los acuerdos. ¿Cuáles son las problemáticas en cuanto al acceso a la tierra y a los recursos que tendrán las mujeres rurales, las mujeres indígenas en el nuevo tiempo?

La principal dificultad, como lo afirmó el Presidente Santos,fue que en el contexto de los acuerdos de paz el modelo de desarrollo no era negociable. Esto se entiende como una declaración política en términos de no asustar a los grandes propietarios, no asustar al sistema financiero, no asustar a las multinacionales. Sin embargo, el acuerdo de paz, cita algunos elementos concretos que podrían de alguna forma ayudar a cambiar o a desmontar este modelo, particularmente, los planes de apoyo a la economía y comercialización campesina y los planes de garantía de derechos sociales en las áreas rurales.

Entonces, la primera dificultad es que el modelo continúa. Hay paz pero con el mismo modelo. Como colombianos nos corresponde tramitar estos conflictos de otra forma y estamos en este paso. En todo caso, si el modelo no se negocia, la movilización social tampoco se va a negociar y va a seguir avanzando como ha ocurrido desde el 2013.

Un segundo riesgo latente, es la reconfiguración de los controles territoriales por parte de los actores armados en muchas de las zonas que las FARC están abandonando (como parte de los acuerdos de paz). El paramilitarismo sigue presente y es un actor muy fuerte y vinculado al despojo de tierras y a grandes proyectos extractivos y ganaderos que se mantienen en los territorios. Este reacomodo de actores, sin la debida atención por parte del gobierno, va significar una vulneración delos derechos las comunidades y particularmente los derechos de las mujeres rurales. Aun con el hecho histórico de los acuerdos de paz, la violencia no va a desaparecer, y por el contrario puede tener unos efectos muy fuertes contra las mujeres, en especial en aquellas que están al frente de procesos reinvindicativos de derechos.

Otro de los riesgos es que la política pública no incluya medidas que garanticen la permanencia de las familias en los territorios.

Buenas tardes, mi nombre es Ana María Restrepo. Trabajo el tema de movilización social de campesinos, indígenas, afrocolombianos y población en condición de desplazamiento.

Al respecto de cómo pensar las mujeres rurales en los ámbitos urbanos y cuáles son las estrategias sociales, procesos de aprendizaje y vínculos comunitarios que pueden surgir para su establecimiento en las ciudades.

En Colombia viven en las ciudades muchas mujeres rurales desplazadas por el conflicto armado y mujeres campesinas que salieron del campo para trabajar en el servicio doméstico. El establecimiento de estos grupos de mujeres en las ciudades, ha producido redes de aprendizaje, redes entre el campo y la ciudad, y nuevas formas de victimización.

Sin embargo, en términos de esta movilización hacia las ciudades se destacan aprendizajes interesantes, por ejemplo, en la formación de barrios de invasión, son estas mujeres las que se quedan defendiendo los barrios de los grupos que se quieren apoderar de estos espacios. Estas fortalezas en términos de formación de comunidad destacan unas estrategias que no tienen que ver tanto con la política pública pero que van a impactar el fortalecimiento de cómo se presiona para esa política pública.

En ese sentido, es estratégico los vínculos comunitarios en los cuáles los saberes y roles de género propios de las mujeres juegan un papel fundamental, tal es el caso de los saberes de cuidado. También formas de resistencia como en las comunidades étnicas rurales en las ciudades, el papel de las mujeres en el mantenimiento de las tradiciones y la identidad es fundamental.

Otras estrategias importantes en el fortalecimiento de los procesos de territorialización tanto de espacios urbanos como rurales de las mujeres, son los espacios de socialización y los lugares de encuentro. En el caso de los lugares de encuentro, a veces parecen ser zonas de auto exclusión pero realmente se convierten en zonas de protección y referentes que van marcando el territorio y representan una estrategia importante en términos de la defensa de la tierra y en términos de género pero desde una perspectiva más amplia, y no solo de las mujeres.

Finalmente, la importancia de ir identificando estas marcas del territorio para lo que somos buenas las mujeres (importancia de la casa, importancia de ciertos espacios), lo que va es configurando una memoria de la territorialización, que talvez a la política pública no le interese mucho estas dimensiones simbólicas, sin embargo a través de éstas se va dando forma al arriago, en justo en la relación de género y tierra es fundamental pensarnos en esos arraigamientos y formas de territorialización en las que las mujeres tienen un papel fundamental.

¿Cómo se articulan las mujeres desplazadas con otras organizaciones de mujeres de las zonas urbanas? ¿Tienen agendas comunes?

El CINEP cuenta con una base de datos de luchas sociales que es de seguimiento a protesta desde el año 1975. Esta base de datos ha permito observar algo triste, y es cómo ha ido cambiando las disputas de las personas en condiciones de desplazamiento, en principio pelean por el retorno y luego se van convirtiendo en luchas por subsidios, por una vida en la ciudad que hace que se vaya perdiendo ese vínculo territorial.

En términos más étnicos ese vínculo si se mantienen más fácil. Por ejemplo, en las comunidades negras que habitan los espacios urbanos es más claro identificar la red y esa multiterritorialidad que muestra que son habitantes de una ciudad pero también habitantes de espacios rurales y de espacios rurales étnicos. Estos vínculos si se mantienen pero de igual manera se va perdiendo por las urgencias mismas de resolver la condición de desplazamiento en la ciudad.

¿También resulta estratégica la creación de redes entre mujeres de zonas rurales, indígenas y zonas urbanas para la creación de medidas de presión para la incidencia política?

En Costa Rica existen movimientos de está índole como la Red de Mujeres Rurales.

Sí, es muy fuerte la Red de Mujeres Afrocolombianas, que tiene muy claro tanto su papel como defensora de derechos humanos, de sus derechos interculturales, y articulaciones en torno a las luchas por el territorio incluso cuando están en las ciudades.

En Colombia el conflicto armado unifica las redes y se pierde esa condición marcada territorial, y combina todo: espacios urbanos con espacios rurales y étnicos.

Sobre el Convenio Marco de Naciones Unidas sobre Sostenibilidad y Soberanía Alimentaria, ¿qué incidencia tiene en la política pública para mujeres rurales?

Desde el 2013, se ha dado una movilización rural muy importante en Colombia, alrededor de la problemática de la tierra y la territorialidad. Este es un proceso que agrupa organizaciones indígenas, afrodescendientes y campesinas que es la Cumbre Agraria. Estas organizaciones tienen una apuesta concreta por la soberanía alimentaria, que parte por una apuesta de poder tener el instrumento internacional que garantiza los derechos de los campesinos o proyecto de Declaración de Naciones Unidas.

Bajo estas apuestas políticas que articulan lo nacional e internacional, han venido planteando escenarios de negociación con el gobierno donde el tema de soberanía alimentaria ha sido un tema presente.

Se aborda la soberanía alimentaria entendida en términos de la autonomía de las organizaciones en un determinado territorio para escoger la forma de producción, tema que no es sencillo llevarlo a la política pública por parte de las organizaciones.

Otro tema importante es lo que viene resultando de los procesos de negociación, uno de estos resultados es el compromiso de apoyo del gobierno a proyectos productivos ligados a la Cumbre, pero los grupos campesinos hay tenido toda una discusión con los técnicos del Ministerio, para los cuales la comprensión del modelo de la agroecología es muy limitada.

Particularmente para las organizaciones, lo anterior va ligado a una de las palabras que más hemos usado y es el tema de la de la territorialidad, que es el derecho a vivir en paz en la tierra de uno.

Muy interesante, Javier y Ana María. Gracias por sus aportes.

Tengo un par de preguntas. Las expondré con más detalle en otras entradas de este foro.

Saludos desde Costa Rica.

iniciativasfau2@fondoaccionurgente.org.co

Organización y objetivo de la organización

Fondo Acción Urgente para América Latina y Caribe Hispano-Hablante, FAU-AL. Bogotá, Colombia

http://www.fondoaccionurgente.org.co

Surge en este país en 2009 con alcance regional para toda América Latina, Centroamérica y el Caribe hispanohablante. El Fondo de Acción Urgente (FAU-AL) trabaja en cercana relación con sus fondos hermanos de África (https://urgentactionfund-africa.or.ke/en/) y Estados Unidos (https://urgentactionfund.org/).

Objetivo:

Apoyar a las mujeres defensoras de derechos humanos en toda la región y a sus organizaciones, mediante la modalidad de Apoyos de Respuesta Rápida (http://solicitudesdeapoyo.fondoaccionurgente.org.co/), una modalidad de financiamiento que se otorga de manera rápida y flexible, a fin de atender acciones urgentes frente a protección y seguridad y frente a oportunidades para promover los derechos de las mujeres, por ejemplo, sentar precedentes legislativos.

Además de estos financiamientos, el FAU-AL promueve la solidaridad y articulación entre las organizaciones, la incidencia conjunta, la producción de conocimiento y el fortalecimiento de capacidades en cuanto a protección integral para las defensoras, a través del Activismo Sostenible.

Rol dentro de la organización

Coordinadora de la Iniciativa Colaborativa Mujeres, Territorio y Medio Ambiente

Esta iniciativa colaborativa se creó en 2013 a partir de las necesidades de apoyo a las mujeres defensoras de los territorios, el ambiente y la naturaleza en la región, precisamente, por el contexto hostil y de alto riesgo que impera en la región. Ante la necesidad urgente de apoyo el Fondo decidió crear la esta iniciativa con los siguientes objetivos:

– Identificar principales impactos del extractivismo en las mujeres y las defensoras.

– Promover el intercambio de experiencias y conocimientos.

– Promover la articulación y solidaridad entre mujeres activistas y las organizaciones.

– Impulsar acciones de incidencia entre las organizaciones y entre fondos de mujeres de América Latina e internacionales.

– Producir conocimientos de manera colectiva a partir de la identificación de estas experiencias y afectaciones.

P/ ¿Cuáles son los principales asuntos que afectan la tenencia y el derecho de las mujeres a la tierra respeto al extractivismo?

• Afectaciones.

R/ En general para las mujeres las actividades extractivas tienen unos impactos diferenciados y específicos. Asimismo también existen impactos diferenciados para las activistas o defensoras de los territorios y medio ambiente.

En el caso de las mujeres, en contextos de actividades extractivas existe un deterioro de su salud, una vulnerabilidad mayor en cuanto a la violencia y acoso sexual por parte de los actores involucrados en estas actividades. En general, se incrementa todo tipo de violencia y discriminaciones en su contra.

En cuanto a las defensoras estas se ven afectadas por criminalización o por estigmatización, esto vinculado al rechazo a la manifestación y participación de las mujeres en la acción política.

• Tierra y extractivismo.

Irrespeto en general a los derechos de las comunidades campesinas, pueblos indígenas, afrodescendientes, comunidades urbanas, existe un irrespeto sistemático a sus derechos a la tierra, a un ambiente sano y a la participación. Muchas de las mujeres defensoras de territorio son indígenas y afrodescendientes; a ellas y a sus comunidades les han sido vulnerados sus derechos a la protección de sus territorios y a la autodeterminación para decidir la finalidad de cómo quieren hacer uso de la tierra, tanto tierras colectivas en el marco de los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes, como tierras de propiedad individual. Las industrias extractivas se imponen en estos territorios sin proceso de consulta previa con las comunidades. Para las mujeres existen mayores barreras pues sufren una serie de discriminaciones para poder participar efectivamente en los espacios de toma de decisiones sobre qué va a pasar con sus territorios.

Adicionalmente, el común es que las empresas llegan y desplazan a las comunidades. Hacen un despojo de sus formas de vida sin ofrecer ninguna indemnización ni procesos de reubicación concertados con las comunidades. En casos en los que se una reubicación, esta no se da con una perspectiva de género, ni toma en cuenta las discriminaciones históricas contra las mujeres.

P/ ¿A qué se refiere con discriminación histórica frente a la participación?

R/ Lo que se ha visto es que las mujeres, para poder participar activamente en estos escenarios de toma de decisiones tienen barreras de distintos tipos: por un lado, dentro de sus propias comunidades, se intenta mantener a las mujeres fuera de los espacios de toma decisiones, perpetuando el imaginario o práctica de que las mujeres deben cumplir otros roles.

Por otro lado, algunos de sus compañeros varones intentan limitar su liderazgo, intentan estigmatizarlas, acosarlas o burlarse de ellas para limitar su liderazgo y mantenerse ellos en posiciones de poder al interior de sus comunidades. Sin embargo esto no es una generalización, por lo que hay tener mucho cuidado en cómo se aborda esta temática, porque no todas las comunidades funcionan de esta manera, y no podemos caer en afirmaciones racistas.

• Barreras externas para la participación efectiva

Además de las barreras internas mencionadas, también están las barreras por parte del Estado. Por ejemplo, con lo referente a la consulta previa antes de instalar cualquier proyecto extractivo, a pesar de lo estipulado por el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes, donde se menciona la perspectiva de género y garantía de la participación de todas las personas de la comunidad por igual, pues esto no se da de esta manera, no se tiene una perspectiva de género ni medidas específicas que promuevan que las mujeres participen y que manifiesten sus demandas particulares.

Frente a la realización de estudios de impacto ambiental también está estipulado tener una perspectiva de género, sin embargo, esto no ocurre de esta manera, y por el contrario, ni siquiera se realizan los estudios, o se desarrollan de manera viciada y acomodada a los intereses de las empresas extractivas.

P/ ¿Cuál es la situación para las mujeres negras, indígenas, jóvenes, lesbianas, trans, con capacidades diversas?

• En el contexto específico del extractivismo – mujeres indígenas – afrodescendientes.

R/ En el marco específico del extractivismo, se puede afirmar que a las mujeres indígenas y afrodescendientes se les es vulnerado en mayor medida su derecho a la tierra, porque muchos de los proyectos extractivos llegan a instalarse sus territorios . Podemos observar cómo cada día se amplía esta frontera extractiva para llegar a territorios como la selva amazónica y áreas que anteriormente se encontraban protegidas, y donde muchas veces viven estas comunidades.

Además, esto se encuentra enmarcado en un racismo estructural – institucional promovido desde los Estados, que las va a afectar de una manera mucho más fuerte. Por ejemplo, el caso de las mujeres en las comunidades Mapuche que llevan históricamente defendiendo sus territorios ancestrales en contra de un Estado que ha por todos medios tratado de arrebatarles su territorio y de reprimirles. En este caso, vemos cómo funciona el racismo del Estado chileno -y también del argentino- contra las comunidades Mapuche. Así también, se exacerba la violencia contra las mujeres a través de la represión, de la violencia física y sexual por parte de la policía o del ejército y también a través de procesos de criminalización contra las defensoras mapuche.

Asimismo, padece esta problemática Guatemala, Perú, la misma Colombia. Muchas de las mujeres indígenas y afrocolombianas que hay aquí (Colombia) son vulneradas tanto en su garantía al derecho a la tierra y al territorio, como en su derecho a una vida libre de violencia, debido a ese racismo estructural.

Por otro lado, una particularidad que ocurre en Colombia es que los pueblos afrodescendientes e indígenas tienen un reconocimiento constitucional y unas medidas específicas para su participación en el marco del Convenio 169 de la OTI. Sin embargo, muchas comunidades campesinas no se reconocen dentro de esta identidad indígena o afrodescendientes ya que han tenido un proceso histórico diferente y estas comunidades no son reconocidas constitucionalmente ni tienen unas medidas específicas para la participación. En este caso, las mujeres campesinas que se asumen como tal, si tendrían más barreras y son discriminadas, al no contar con mecanismos específicos para la participación como la Consulta Previa. Relacionado con esto, hace poco el Estado colombiano rechazó la posibilidad de que el campesinado fuera sujeto de derechos específicos.

P/ ¿Por qué esa reacción del Estado con grupos campesinos?

R/ Es básicamente un proceso histórico complejo. En Colombia el campesinado (también los pueblos indígenas y afrodescendientes) ha sido protagonista de muchas luchas por el derecho a la tierra, por una reforma agraria estructural, por una redistribución y desigualdad que ha sido el foco del conflicto social y armado del país, por lo que otorgarle derechos constitucionales específicos al campesinado implicaría una serie de reformas muy fuertes y no ha existido la voluntad política por parte de los distintos gobiernos para que esto ocurra.

• Sobre participación de otros actores y trabajo conjunto con Fondo de Acción Urgente.

Aparte del Fondo de Acción Urgente para América Latina, existen otras organizaciones tipo redes o coaliciones que trabajan en el tema de extractivismo y el derecho de las mujeres a la tierra? ¿Qué relación mantienen con estas organizaciones? Algunos ejemplos.

R/ A nivel regional está la Red Latinoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Sociales y Ambientales y la Red Latinoamericana de Mujeres (Red ULAM).

También existen redes nacionales en cada país que agrupan distintas organizaciones locales y de comunidades que están resistiendo frente a la imposición de la minería en sus territorios, como por ejemplo la Red Nacional de Defensoras de la Madre Tierra –RENAMAT en Bolivia. Estas redes propician el intercambio, comparten experiencias, impulsan acciones de solidaridad y acciones de respaldo frente a defensoras en riesgo y también llevan a cabo procesos de formación en distintas áreas.

Por otro lado, existen redes de fondos de mujeres o de articulaciones de organizaciones más grandes, por ejemplo, la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos conformada por redes nacionales de defensoras de cada país de Centroamérica. Entre otras cosas, esta Iniciativa realiza un monitoreo de la situación de las defensoras, registrando cualquier ataque o violación en su contra; también impulsan acciones de denuncia, de solidaridad, acciones de incidencia y de formación por y para las defensoras.

• Rol – acciones de los gobiernos en la protección de los derechos a la tierra.

P/ ¿Cuál ha sido el rol de los gobiernos en la prevención de la violencia y protección de los derechos de las defensoras de la tierra?

En lo particular del extractivismo, los gobiernos se han constituido como uno de los principales actores que vulneran sus derechos en lugar de garantizárselos. Muchos (no se proveyó cifra) de los ataques en contra de defensores y defensoras son perpetrados por actores estatales, ya sea la policía, ejército, funcionarios de distintas instituciones, o bien como autores intelectuales a través de otras personas.

Además de los ataques directos, los gobiernos se encargan degenerar leyes y políticas desfavorables y totalmente en contra de la protección al derecho a la tierra de las mujeres y sus comunidades. Se observa cómo muchas de estas legislaciones están encaminadas a: a) limitar la participación, b) ampliar la frontera extractiva permitiendo la explotación de zonas que anteriormente eran protegidas; y c) criminalizar a las defensoras y defensores.

En lo particular del extractivismo, los gobiernos se han constituido como uno de los principales actores que vulneran sus derechos en lugar de garantizárselos. Muchos (no se proveyó cifra) de los ataques en contra de defensores y defensoras son perpetrados por actores estatales, ya sea la policía, ejército, funcionarios de distintas instituciones, o bien como autores intelectuales a través de otras personas.

Además de los ataques directos, los gobiernos se encargan degenerar leyes y políticas desfavorables y totalmente en contra de la protección al derecho a la tierra de las mujeres y sus comunidades. Se observa cómo muchas de estas legislaciones están encaminadas a: a) limitar la participación, b)ampliar la frontera extractiva permitiendo la explotación de zonas que anteriormente eran protegidas; y c)criminalizar a las defensoras y defensores.

• Matices de los medios de comunicación – redes sociales en esta problemática.

Los medios de comunicación tienen diferentes matices. En muchas ocasiones apoyan para criminalizar a las defensoras, pues solo muestran las versiones de las empresas. Impulsan campañas de difamación o tratan de hacer ver a las y los defensores como delincuentes, terroristas, personas caprichosas que no trabajan por un bien común sino por intereses particulares. Lo anterior ha sido acciones de los medios hegemónicos que han sido aliados y trabajan en favor de élites nacionales, internacionales, o directamente a favor de las mismas empresas.

También existen medios de comunicación comunitarios que son muy importantes para apoyar el trabajo de las defensoras. Están las radios comunitarias locales, y también las mismas redes sociales son herramientas muy importantes para el trabajo de las defensoras. Un caso de uso de redes sociales es el de la Machi Francisca, una mujer mapuche -autoridad ancestral- en Chile. Aunque todavía se encuentra en un proceso de criminalización, por medio de las redes sociales impulsadas por grupos de mujeres y feministas, que visibilizaron de manera articulada y muy fuerte de su caso, lograron ejercer presión (además de la huelga de hambre a la que se sometió) para que en lugar de cárcel se le diera prisión preventiva en arresto domiciliario.

En general, para casos de denuncia y acciones de solidaridad por ataques que las mujeres sufren, las redes sociales son una herramienta muy importante.

• Buenas prácticas – acciones positivas desde las organizaciones y movimientos sociales.

P/ ¿Casos de buenas prácticas que quisiera compartir?

Publicación sobre participación de las mujeres en la defensa del territorio: 

En 2015 se impulsó esta publicación sobre la participación de las mujeres en la defensa del territorio centrada en los procesos de consulta. Se hizo de manera colectiva junto a las activistas de distintos países. Se cuentan distintas experiencias de la demanda de una participación efectiva para las mujeres en el marco de la consulta previa y consultas populares y autónomas. Una de las experiencias positivas que mencionamos allí, es la de las Madres de Ituzaingó, un grupo que por muchos años luchó contra la instalación de una planta procesadora de Monsanto en el Barrio Ituzaingó en Córdoba, Argentina. Su movilización logró paralizar la construcción de la planta durante varios años y visibilizar el caso a nivel internacional haciendo el Festival Latinoamericano “Primaveras en Monsanto” que contó con la asistencia de gran cantidad de artistas y dinamizó la discusión del tema de transgénicos. Finalmente, se logró que la empresa Monsanto se retirara del lugar gracias a la presión y movilización.

Resistencia Pacífica de la Puya en Guatemala que logró paralizar el proyecto extractivo minero El Tambor:

En este caso se logró suspender la licencia ambiental para la empresa.

Así se ve, como en muchos casos, a través de la presión e iniciativas artísticas, novedosas de herramientas de comunicación y la movilización permanente se ha logrado que se paralicen y retiren proyectos extractivos.

La experiencia de Yasunidos en Ecuador es otro caso que se menciona en la publicación del 2015. Yasunidos es una iniciativa para la protección de la Selva Amazónica manteniendo el petróleo bajo el suelo. Es otro ejemplo de movilización y de impacto internacional que ha tenido este movimiento ciudadano y donde también ha tenido una participación muy fuerte el movimiento feminista.

• Recomendaciones para compartir.

Estas recomendaciones pueden ser diversas según los tipos de actores.

Para las organizaciones de la sociedad civil:

– Continuar trabajando en la innovación de herramientas y formas de apoyo a las defensoras.

– Continuar documentando todos los impactos y las violaciones en contra de las defensoras con una perspectiva de género.

– Continuar el trabajo por la generación de prácticas de protección integral, existen acciones que se pueden llevar a cabo desde las organizaciones, desde las mismas activistas en lo personal y cotidiano, y otras acciones que son responsabilidad de los Estados en el tema de la protección a los derechos y a la vida de las defensoras.

Para los gobiernos:

– Que se suspenda la utilización de legislación tanto para criminalizar a las defensoras como para permitir la entrada de proyectos extractivos.

– Generar políticas adecuadas para la protección de los territorios colectivos, tantode pueblos indígenas y afrodescendientes, como en general de todas las comunidades que han vivido autónomamente en esos territorios.

Para los donantes:

– Tomar en cuenta las particularidades y la gravedad del contexto de la región de América Latina.

– Tener en cuenta datos económicos reales que reflejen la pobreza extrema del país. Todavía existe una desigualdad muy fuerte en la distribución de la tierra, de los bienes naturales, violencia, feminicidios. Por otro lado siempre alertas y comprensivos de la realidad del contexto.

– Aprender de las prácticas ancestrales y tradicionales de las comunidades en la defensa de su territorio, sus formas de vida, y prácticas de protección colectiva y conjunta del territorio y de la vida de las comunidades que es inseparable. En ese sentido, pueden apoyar con recursos para potenciar estas prácticas.

 

Les compartimos el documento con la entrevista completa en versión PDF.

PDF iconEntrevista_Laura María Carvajal_Acción Urgente_Colombia.pdf

Estimada comunidad del Foro Género y Tierra:

Les compartimos estas publicaciones del Fondo de Acción Urgente para América Latina y Caribe Hispano-Hablante (FAU-AL), sobre extractivismo y los derechos de las mujeres a su territorio. Al respecto, les ofrecimos la semana pasada, una interesante entrevista con Laura María Carvajal Echerry, Coordinadora de la Iniciativa Colaborativa Mujeres del FAU-AL

Imágenes integradas 1

Extractivismo en América Latina. Impacto en la vida de las mujeres y propuestas de defensa del territorio

El presente documento se entrega con la intención de visibilizar la labor que realizan las mujeres en la protección y la defensa de la naturaleza, y advertir sobre tendencias preocupantes en la región que las ponen en mayor riesgo. En un primer momento ofrece un panorama actual del modelo extractivo, luego hace énfasis en las principales vulneraciones a los derechos de las mujeres y finaliza con las propuestas de defensa del territorio desde las mujeres, resaltando la diversidad de enfoques, formas organizativas y repertorios de acción.

Descargue la publicación aquí.

Imágenes integradas 2

Mujeres defendiendo el territorio: Experiencias de participación en América Latina

El presente trabajo surgió como una propuesta conjunta durante los encuentros propiciados por FAU- AL, donde se identificó por un lado, la deficiencia generalizada en cuanto a los mecanismos para la participación efectiva de las mujeres; y por otro lado, la necesidad de reconocer su papel fundamental en el impulso de consultas populares, comunitarias y autónomas y en la exigencia de la consulta previa, libre e informada, en el marco de la defensa de los territorios frente al extractivismo.

Descargue la publicación aquí.

Les recordamos, que la plataforma del Foro, le ofrece un acervo documental entre publicaciones en versión pdf, videos, podcast y otros recursos, sobre las  diferentes temáticas que tratamos en este espacio de discusión. 

 

 

Esta canasta de recursos está disponible en:

 http://anacaonas.net/category/genero-y-tierra/

 

Organización y objetivo de la organización

El NITLAPAN-UCA es un instituto que trabaja con el sector rural. El tema de acceso a tierra y gobernanza de los recursos naturales es uno de sus ejes de trabajo en términos de investigación y de acciones de desarrollo. Tiene un pequeño fondo de tierra para dar facilidades de crédito a sectores que requieren por de compra de tierra para producir alimentos, entre otras necesidades.

El Instituto facilita la Estrategia Nacional de Involucramiento (ENI), instancia que funciona como espacio para el debate y acciones sobre el tema de acceso a la tierra y agricultura familiar.

Forma parte de la Coalición Internacional de la Tierra (ILC, por sus siglas en inglés).

Rol dentro de la organización

Actualmente, además de dirigir el Programa de investigación del NITLAPAN-UCA, la señora Flores también se dedica a la docencia y asesoría al personal del Instituto que trabaja en los temas relacionados con desarrollo territorial, en particular lo que respecta a tierra y gobernanza de los recursos naturales.

P/ ¿Cómo trabajan con organizaciones de la sociedad civil?

R/ Dentro del marco de la ILC. En el marco de la Estrategia Nacional de Involucramiento (ENI), reflexionan conjuntamente con once organizaciones nacionales sobre la problemática de la tierra en Nicaragua, monitorean cómo se da el proceso de compra y venta de tierra, analizan el proceso de acaparamiento de tierra. Estas problemáticas han venido impactando de manera negativa sobre las familias de pequeños productores porque ejercen presión sobre los recursos naturales y amplían la frontera agrícola, generando una serie de presiones para los que viven de la agricultura de subsistencia para el autoconsumo o para abastecimiento del mercado local.

También las reflexiones abordan la disputa entre agricultura de pequeña escala, (agricultura familiar basada en familias campesinas o indígenas que producen para el autoconsumo y para generar excedente para el abastecimiento del mercado local), y a la agricultura comercial que está orientada a la exportación basada en el monocultivo, que se enfoca en la expansión de las áreas agrícolas basada en la agregación de nuevas aldeas para cultivos y no tanto en hacer más productivas las áreas que ya están en uso.

Hay complicaciones en el país. Nicaragua es un país con vocación forestal pero hay una predominancia del sector agropecuario que compite con el sector forestal. La ganadería se está expandiendo y tiene un discurso extensivo que pone en riesgo los bosques, va cambiando el paisaje del país y cambia el uso de los suelos y va ejerciendo presión sobre la forma de vivir de la gente que produce para autoconsumo y para el mercado local. Hay una serie de políticas públicas orientadas al apoyo de la agricultura que no siempre favorecen a los que tienen menos oportunidades o presentan más restricciones para vincularse al mercado local. El apoyo de las políticas públicas va generalmente a los que tienen más recursos.

Dentro del marco de la ENI. Se están analizando los procesos de desigualdad con los grupos que si se están beneficiando de las políticas públicas actuales. Los grupos de estudio que están priorizando son mujeres y jóvenes. Analizan los impactos que el modelo extensivista y la agricultura comercial a gran escala orientada a la exportación tienen en las vidas de estos grupos, que a su vez conforman dos de los sectores sociales que tienen menos oportunidades para ser propietarios de tierras y para poder tomar decisiones sobre los alimentos y sus modos de vida.

También ha sido categoría de análisis a nivel de país, lo que ocurre con la propiedad comunitaria en manos de pueblos indígenas. Hay dos modelos que ejercen tensión: la propiedad colectiva y la propiedad individual. Las áreas forestales y bosques que quedan en el país están en manos de poblaciones indígenas, aunque el gobierno ha reconocido el derecho a que sean dueños de la propiedad colectiva, al mismo tiempo, se ha presionado para acaparar la tierra y querer individualizarla. A sabiendas de que las áreas comunitarias no pueden ser divididas, vendidas o cedidas, se dan los procesos de compra y venta de tierra sobre territorios comunitarios, propiciando el conflicto justo por eso. Se sabe de enfrentamientos de hace tres a cuatro años entre grupos indígenas y grupos no indígenas que tienen una visión diferente de propiedad individual sobre la tierra.

Aunado a lo anterior, se analiza el efecto que todo eso está teniendo en los modos de vida de las familias y las complejidades alrededor del manejo de los recursos y la necesidad de poder ajustar decisiones a nivel de política pública que puedan favorecer la disminución del conflicto. Asimismo, asegurarse de que la legislación apoye los derechos colectivos sobre la tierra en el caso de pueblos indígenas y los derechos individuales sobre la tierra en el caso de los pequeños productores y las familias de campesinos.

• Empoderamiento.

P/ ¿Es suficiente la propiedad o acceso a la tierra para un uso efectivo por parte de las mujeres? ¿Qué medidas complementarias son necesarias para alcanzar esto? Por ejemplo, ¿cuál es la situación de las mujeres en relación al acceso a mercados, crédito, toma decisiones, apoyo familiar y comunitario, acceso a TICs y tecnología, acceso a entrenamiento y capacitación?

R/ El acceso a la propiedad es importante pero no es suficiente para garantizar un uso efectivo de los recursos. Son necesarias acciones complementarias tales como capacitación y el cuestionamiento de cómo hombres y mujeres son concebidos para el manejo de los recursos.

En nuestra sociedad los hombres son considerados como los principales propietarios, los representantes de la familia ante el Estado, ante las otras familias y ante la comunidad. A pesar de que por ley en Nicaragua las mujeres tienen iguales derechos y oportunidades, la práctica de cómo la sociedad nos ha ido educando dice lo contrario. El hecho de que las mujeres tengan acceso a títulos que pueden ser extendidos por el Estado vía reforma agraria o dando oportunidades para que las mujeres puedan tener acceso a tierras no es suficiente. Se necesita deconstruir la manera de cómo la sociedad entiende el rol de la mujer en la familia y en la comunidad o en el sector económico. Se necesita también trabajar la capacitación o cuestionar los roles de hombres y mujeres y proveer una serie de servicios para que las mujeres tengan acceso al financiamiento, a la tecnología, a la formación técnica. Que tengan acceso a otros recursos complementarios que son clave para poder hacer productiva la tierra y para poder vivir de la tierra y poder desarrollar los recursos que la tierra permite generar.

En relación con el acceso al mercado, las mujeres participan de manera secundaria, porque, aunque produzcan alimentos, lo hacen principalmente para satisfacer las necesidades de la familia. Cuando generan un excedente hacen un vínculo con el mercado pero generalmente en redes informales. Hay muchas cooperativas agropecuarias en el país en las cuales las mujeres participan pero en menor medida que los varones. Las mujeres tienen menos oportunidades de comercializar sus productos. Hemos observado que cuando las mujeres producen tienden a comercializar a través de sus compañeros e hijos varones por todas las restricciones que tienen para salir de la casa. Las responsabilidades que tienen a nivel del hogar no le permiten movilizarse para salir de la casa y hacer las transacciones a nivel del mercado. Así, las mujeres tienen menos oportunidad de saber cómo se comporta el mercado agrícola tanto en términos de precios como de tener acceso a otras oportunidades donde poder canalizar sus productos.

Los roles que la familia y la sociedad han dado a la mujer como cuidadora de la familia y de los hijos hacen que tengan más restricciones para poder intervenir en ese tipo de espacios. El acceso a mercados, a tecnología, y a financiamiento es necesario para las mujeres. Pero para que ellas tengan la posibilidad de hacerlo, los hombres deben asumir responsabilidad en el cuido de las familias y en el trabajo doméstico.

En las zonas rurales hay menos posibilidades de apoyo para las mujeres que en las zonas urbanas. En Nicaragua una mujer rural no cuenta con toda una serie de servicios a los cuales las mujeres urbanas pueden acceder para hacer un mejor uso de su tiempo. Por ejemplo la preparación de alimentos consume más tiempo en las zonas rurales que en las urbanas. En muchas comunidades rurales las mujeres no tienen acceso a la electricidad y entonces no pueden hacer uso de electrodomésticos que podrían facilitarle este trabajo. Estas restricciones no le permiten tener una mejor participación no solo en el tema de acceso al mercado sino también a los otros servicios que son necesarios para la producción de alimentos.

P/ A nivel del hogar, ¿las mujeres tienen acceso a la toma de decisiones?

R/ La producción de alimentos por parte de las mujeres es mayormente para el autoconsumo. Desde hace varios años se viene haciendo un trabajo para entender la contribución de las mujeres en la producción de alimentos para el hogar. Encontraron que hasta en el 60% de la producción de alimentos tenía una alta participación de las mujeres. En la producción para el autoconsumo hay una buena participación de las mujeres.

Sin embargo, se también se hallaron varias limitaciones en términos de toma decisiones, sobre todo en el control de recursos que vienen de la venta de los productos. Por ejemplo, si una familia produce 30 quintales de frijoles, y 20 se destinan a la comercialización y 10 al autoconsumo, la mujer puede decidir sobre los 10 quintales destinados al consumo familiar. Quizás pueda hacer un intercambio con otra familia de alguna libra de frijoles con otro producto que necesita, este tipo de canje lo puede hacer por cuenta propia, sin embargo, no sucede lo mismo porque no tiene poder de decisión sobre cómo utilizar el dinero que se obtiene de la venta de los otros 20 quintales. La venta y las decisiones sobre el uso del dinero de esa venta está bajo el control de los varones.

P/ ¿Las mujeres productoras agrícolas están reconocidas o no?

R/ Cada vez más hay mayor reconocimiento al rol y a la responsabilidad que las mujeres tienen y han tenido históricamente en la producción de alimentos. No solo en la producción para autoconsumo, sino también como mano de obra en la producción de café sobre todo en la época de cosecha. También gran parte de la mano de obra en la producción de hortalizas, de tabaco y frutales son de mujeres.

Hay una federación de mujeres del campo en Nicaragua que aglutina un número considerable de mujeres. El importante trabajo alrededor de la sensibilización de género promovido por las organizaciones no gubernamentales en el país y estimulado por el apoyo de las agencias de cooperación y por algunas políticas de gobierno, han permitido que las mujeres rurales hayan tenido un mayor reconocimiento. Pero el reconocimiento por si solo como un grupo productivo no basta. Se necesitan otros tipos de acciones para mejorar la situación de la mujer, por ejemplo, está la Ley Creadora del Fondo para Compra de Tierras con Equidad de Género para Mujeres Rurales (Ley 717 Aprobada el 05 de Mayo del 2010), que garantiza unos fondos para que las mujeres que no tienen tierras puedan acceder a créditos del gobierno para comprar tierra. Sin embargo, a pesar de esta Ley, no hay recursos disponibles para que las mujeres puedan adquirir financiamiento para comprar tierra.

Existen cosas pero no son suficientes para cambiar de manera trascendental la situación de la mujer rural.

• Otros aspectos para compartir.

P/ ¿Trabajan directamente el tema político con el gobierno? ¿Qué logros podrían obtenerse? ¿Qué se está haciendo específicamente?

R/ Tienen dificultades para dialogar más en espacios públicos. A nivel de municipalidad es más fácil pues la gente siente que se puede dialogar con los gobiernos locales, aunque la capacidad de incidir es limitada con estas autoridades el espacio es más propicio para influir.

A nivel nacional. Están intentando una discusión a nivel de la agricultura familiar y campesina. Van a tener un par de foros antes de mayo del 2017 en los que van a ser debatidos esos temas. Van a involucrar a diferentes entidades del Estado, sociedad civil, universidades, gremios para discutir sobre los desafíos que van a tener en los próximos años.

P/ ¿Cuál es el nivel de apoyo de la cooperación internacional?

R/ Hay varios proyectos a nivel del país manejados por organizaciones no gubernamentales. Contabilizaron el año pasado quince iniciativas que tenían fondos de cooperación internacional para crear bancos de tierra o fondos de crédito para acompañar tanto a hombres y mujeres, pero de manera particular a mujeres para trabajar temas de tierra, entre estos, comprar un área de tierra o recibir financiamiento para acceder a tierra para la producción de alimentos.

A nivel de gobierno hay varias iniciativas vinculadas al tema de agricultura de pequeña escala. Existen acciones desarrolladas por el gobierno para dar acceso a un paquete que se llama bono productivo. Se intenta articular por la vía de la organización de cooperativas y la intención es que se puedan vincular al mercado, el cual es un tema pendiente en esta iniciativa de gobierno. Este se ha querido resolver a través de la organización de ferias para que los pequeños productores puedan llegar directamente a comercializar sus productos en ese tipo de actividad comercial. La desventaja, es que se da en momentos o periodos específicos y no con una dinámica diaria de mercado donde todos los días hay una demanda de productos.

 

• Sobre Sostenibilidad: Seguridad/soberanía alimentaria y cambio climático

¿Es viable una producción orgánica a pequeña escala por parte de las mujeres rurales con acceso y control efectivo de la tierra? ¿Qué dificultades pueden surgir? ¿Se requiere algún tipo de apoyo necesario?

R/ Hay un esfuerzo a nivel de país para dar relevancia a la agricultura orgánica. El sector campesino es el que más trabajado en el tema de la producción orgánica, debido a que se cree que la agricultura orgánica es más saludable y también porque los agroquímicos son muy caros para que las familias campesinas los puedan comprar. El Estado ha impulsado la agricultura orgánica pero hay que trabajar más a nivel de mercado, hacer campañas intensivas para que los consumidores nacionales y externos hagan una mejor valoración de lo que implica consumir un alimento orgánico frente a un producto producido con agroquímicos.

También hay que promover más la investigación alrededor de la agricultura orgánica. Por ejemplo, hemos observado que el nivel de la productividad/rendimiento de la producción en la agricultura orgánica es más bajo y por eso muchas veces se critica la agricultura orgánica. Entonces, es necesario investigar cómo se puede recuperar la fertilidad del suelo. Es esencial enfocarse en los temas del suelo y del agua. Estos temas junto al manejo integrado biológico de plagas requieren de más trabajo a nivel del país y de otros países también. Hay que invertir más en esos estudios del suelo, hacer más innovación en relación en cómo la tierra podría recuperar su fertilidad.

En los territorios indígenas se practica la agricultura migratoria que es totalmente orgánica. Se le llama migratoria porque deja descansar la tierra para que se regenere y se recupere. No es posible practicar eso en las comunidades campesinas donde la propiedad de la tierra es privada y la gente no puede cambiar su área a otros terrenos para poder dejar descansar a la tierra. Esta experiencia se puede aprender de las comunidades indígenas y se debería asociar con investigación para ver si en la naturaleza se puede encontrar otro mecanismo que facilitaría un proceso más rápido para poder recuperar la fertilidad de los suelos después de un periodo de explotación de la tierra.

P/ ¿Es la lucha por la tierra tan importante como la lucha por el acceso y protección a otros recursos como el agua? ¿Ambas luchas se complementan o se debe de priorizar alguna?

R/ Es importante la protección de la fuente de agua pero no es suficiente. Hay que trabajar con todo el ecosistema. La agricultura comercial y las dinámicas de mercado hacen muchas veces que la gente utilice un cultivo que no es apto para la naturaleza o las características del suelo. No es solo el suelo y el agua pero tiene que ver también con el ecosistema, por ejemplo, la altura de la tierra influye. Hay que trabajar más con esa visión del ecosistema y las variaciones debidas al cambio climático. Se están impulsando maneras de producir cultivos como invernaderos para proteger de las plagas y para tener climas más controlados.

En el caso de Nicaragua, la producción agrícola con excepción de cierto porcentaje de la producción de arroz, el resto de la producción campesina se trabaja bajo el ciclo de la lluvia. Si una familia no tiene condiciones para hacer irrigación tiene más restricciones, por lo que hay que mirar al ecosistema y no solo al manejo del agua.

Hay plagas benéficas como por ejemplo las abejas que juegan un rol importante en la polinización. Hay ciertos árboles que dan más ventajas dependiendo de lo que se tiene que hacer. Hay que entender mejor cómo funciona el ecosistema, no hablar solo de recuperación de bosques o de manejo de agua o de reforestación, sino ver como la vida es posible dentro de ese ecosistema, cuáles cultivos son más apropiados. Muchas familias campesinas utilizan un sistema diversificado de producción que habría que investigar más.

P/ ¿Puedes nombrarnos buenas prácticas y experiencias?

✓ El tema de los sistemas agroforestales. El sistema de producción diversificada implementada por campesinos debería tener más atención. Opuesto al monocultivo y criticado por las personas que solo se interesan por el rendimiento de cultivos por hectárea. El rendimiento de este tipo de cultivo no se puede medir de la misma manera en cómo se mide el rendimiento de los monocultivos. La gran ventaja es que representa una mayor diversidad de alimentos para la familia y además puede crear otros tipos de ecosistemas que son benéficos para el medioambiente.

✓ Sobre la agricultura migratoria. Están trabajando con jóvenes en poblaciones indígenas para ver cómo se vinculan a la producción de alimentos, pero no hay estudios específicos sobre la agricultura migratoria.

✓ Hay dos estudios para compartir. Uno sobre la herencia de mujeres a tierra frente a sus hermanos. El otro mira a las experiencias de varias mujeres en el país con relación al tema de acceso a tierra.



Mi nombre es Edgardo Gonzalez, soy de Argentina y trabajo en el ámbito universitario y una Institución pública (INTA) la problemática agraria de los productores familiares.

En la Argentina hay una zona núcleo agropecuaria que determino en gran medida las políticas públicas agropecuarias (conocida como Región Pampeana) donde existen lo que se conoce como pequeño y mediano productor, también denominado chacarero “una especie de farmer estadounidense), y existen las economías regionales (donde es mas común encontrar comunidades campesinas y de pueblos originarios en el ámbito agrario). Entiendo como importante esta diferenciación (muy general) para decir que en el país se sanciono una ley denominada de “Reparación historia para la agricultura familiar, campesina e indígena” en el año 2104, por lo que trata de sintetizar políticas/criterios rectores para el conjunto del sector.

Dicha ley tiene nula perspectiva de género, y en referencia al acceso a la tierra contiene expresiones de deseos que necesariamente deben ir acompañados de políticas concretas o creación de instrumentos para efectivizar lo ahí legislado. Una referencia interesante esta en el artículo 4to que enumera objetivos específicos de la ley, entre ellos el inciso c) “Contribuir a eliminar las brechas y estereotipos de género, asegurando la igualdad de acceso entre varones y mujeres a los derechos y beneficios consagrados por la presente ley, adecuando las acciones concretas e implementando políticas específicas de reconocimiento a favor de las mujeres de la agricultura familiar”.

Por su parte el Código Civil y Comercial del país establece que no hay distinción para heredar por cuestión de género. Pero claramente se vislumbra en los hechos que los varones heredan mas y/o mejor que las mujeres. Esto se vincula a mí entender con cuestiones de género, donde los hombres y el sistema de patriarcado imponen pautas no escritas pero que son sostenidas por la mayoría de la población.

Por ello es común que en procesos sucesorios la tierra se reparta entre los sucesores varones y a las mujeres “se las arregle” de alguna manera.

En la Provincia de Buenos Aires (donde contiene la mayor cantidad de población del país y es donde está radicada la mayor superficie de la región pampeana) en el estrato de menos de 100 hac. El 17,03 % de las mujeres son propietarias, frente a un 79.59 de varones (2,49 mixto).

Se necesitan políticas públicas sostenidas en el tiempo para comenzar a cambiar esta situación.

Estimado Edgardo:

!Le saludo desde Costa Rica!

Agradecemos su participación con este aporte sobre la necesidad de que leyes como el Código de Comercio y la Ley “Reparación Histórica de la Agricultura Familiar para la Construcción de una Nueva Realidad en la Argentina”, sean garantes efectivos de los derechos de mujeres, campesinos e indígenas a la tierra.

Al respecto, el Foro ha compartido recientemente, dos entrevistas que exponen puntos de vista similares pero con lo particular para cada país, sobre las debilidades de política pública y legislación en cuanto a una visión de género real y garantías efectivas para hacer valer tanto los derechos de las mujeres (a heredar la tierra, a producirla, a administrarla…), como los derechos y distinciones necesarias y propias sobre el uso de la tierra por parte de comunidades campesinas e indígenas.

Una de esas entrevistas es la de Javier Lautaro del CINEP/Programa por la Paz en Colombia, quién destaca los avances en materia de política pública en su país pero a la vez señala la necesidad de más participación del Estado para promover los derechos de las mujeres rurales.

Por su parte, Selmira Flores del Instituto NITLAPAN-UCA de Nicaragua, señala la necesidad de que a nivel de política pública y legislación, se reguarden los derechos colectivos para pueblos indígenas así como los individuales para los grupos campesinos, entre otros asuntos.

Además de estos recursos que ofrecen una visión de problemáticas comunes en otros países de la región, le comparto estos tres análisis que tratan justamente sobre la Ley de Reparación Histórica y el conflicto de la tierra en Argentina, publicados en el espacio de debate del portal LandPortal.info. En el siguiente enlace puede acceder a los tres documentos:

https://landportal.info/es/search/all/Ley%252027.118

– Argentina y el problema de la tierra

– San Juan y el conflicto de tierra en Argentina

– Ley Nº 27.118 – Ley de reparación histórica de la agricultura familiar para la construcción de una nueva ruralidad en la Argentina.

Para los y las que deseen participar de este tema, le facilitamos la página donde podrán revisar la Ley 27118 “Reparación Histórica de la Agricultura Familiar para la Construcción de una Nueva Realidad en la Argentina”

http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/240000-244999/241...

Tierra Y territorio: Gobernanza desde el punto de vista de mujeres y varones

Entrevista realizada a Raquel Reynoso para el Foro “Género y Tierra en América Latina”

Avance de la entrevista…

No se toma en cuenta la participación de las mujeres en las decisiones sobre el acceso y uso del territorio

Actualmente, en la institución estamos priorizando con referente al eje de gobernabilidad, que es fundamental que esa gobernanza se realice de manera equitativa, es decir, que esta toma de decisiones sobre el acceso y uso del territorio, sea también realizado con equidad de género y transparencia, donde los distintos actores y actoras de esta toma de decisiones estén involucrados.

Después de un análisis a través de nuestro recorrido por las distintas zonas en las que estamos trabajando en el Perú, nos hemos percatado que en las zonas Altoandinas en las que hay muchas comunidades campesinas, la participación de las mujeres indígenas, no viene siendo tomada en cuenta para la toma de decisiones justamente sobre el acceso de los recursos.

A pesar de la Ley de Comunidad Campesinas, la realidad es que las mujeres siguen sin ser consideradas comuneras calificadas para participar en las asambleas comunales y formar parte de las juntas directivas

Esto tiene que ver con toda la normativa por un lado, pero también tiene que ver con el machismo que todavía existe al interior de las comunidades.

Si bien es cierto hay un avance significativo respecto a que las mujeres también puedan ser titulares de derecho a la propiedad individual, hay una norma que señala que tanto el esposo como la esposa tienen que figurar en la titularidad de los predios (…). Sin embargo, en relación con los derechos colectivos, es decir, al uso de las tierras comunales, quienes toman las decisiones en estos ámbitos, son principalmente los varones.

¿Y esto a qué obedece?

Las juntas directivas de estas comunidades están conformadas principalmente por varones. A pesar de que existe la Ley de Comunidades Campesinas y en uno de sus artículos se señala que son considerados como “comuneras” y comuneras calificadas a varones y mujeres quienes se supone deben participar en las asambleas, en la realidad, no se produce, y esto a qué se debe, a que, quienes deciden y definen qué personas son comuneras o comuneros calificados, lo definen en las asambleas, y en las asambleas quienes participan por ahora según los estatutos actuales, según todo lo que se viene haciendo son los varones. Entonces, estamos hablando de juntas directivas conformadas por varones, de asambleas comunales donde principalmente participan los varones, difícilmente son las mujeres quienes pueden acceder a tener voz y voto en estas asambleas y mucho menos ser elegidas como miembros de la junta directiva.

¿Por qué lo anterior es preocupante? ¿En qué contexto se dice?

• Promoción de la inversión privada a través de actividades extractivas

En el Perú, desde los últimos gobiernos que hemos tenido, se ha estado promoviendo el crecimiento económico a través de la inversión privada y toda la normativa que ha venido a promover esta inversión privada, ha estado perjudicando grandemente lo que son los derechos colectivos de las comunidades indígenas, han estado debilitando los estándares de protección al medio ambiente de protección a los territorios. Han salido normas que en la medida que afectan los derechos colectivos no han sido consultadas previamente para que puedan salir promulgadas, entonces, hay una serie de vulneración de derechos en la cual el gobierno con la excusa de incrementar las inversiones en nuestro país están vulnerando grandemente los derechos y quienes salen favorecidas son las grandes industrias del extractivismo que es arrasadora aquí (Perú) y que tiene que ver con industrias mineras, de hidrocarburos, madereras. Estas industrias se favorecen porque se bajan los estándares de protección ambiental y de protección incluso a las comunidades y poblaciones indígenas.

• Consulta previa de las normativas sin la participación de las mujeres

En las normativas que se han ido dando, no se ha realizado la consulta previa, y donde si ha hecho, no se dado la intervención o participación de las mujeres. (…)

Siempre sobre el extractivismo, aquí en Perú, el otorgamiento de concesiones mineras es un mero trámite administrativo, es decir, no pasa en ningún momento por consulta previa de las poblaciones cuyos territorios están siendo afectados al momento de otorgar las concesiones mineras. Esto es así, y tan es así, que muchas de las poblaciones se enteran que sus territorios han sido concesiones cuando ingresan las empresas mineras para hacer las primeras acciones de exploración. Hay una norma para empezar este proceso de exploración y posterior explotación, que tiene que ver con el consentimiento de la población, normalmente se decía que este consentimiento se tenía que aprobar con las dos terceras partes de la comunidad, sin embargo, en una normativa que salió en el 2015 se señala que bastaría con una carta de autorización de la junta directiva, y quiénes son los de las juntas directivas de las comunidades: los varones. (…)

Seguidamente, la señora Reynoso se refiere entre otros aspectos, a las acciones de incidencia política que SER realiza para empoderar a las mujeres, para lograr un cambio de mentalidad en los varones, para lograr modificaciones en los estatus comunales, en los que se diga expresamente, que tanto mujeres como varones pueden ser comuneras calificadas, para que se diga expresamente que en las juntas directivas tienen que haber mujeres y que tienen voz y voto en las asambleas (…)■

La mujer en los diálogos territoriales

El tema género o inclusión de la mujer rural en las decisiones y acciones ha avanzado en todos los aspectos de esta actividad.

En el trabajo, manejo y participación de las actividades territoriales no ha habido excepciones, pese a que las instituciones o más bien los diferentes tipos de organizaciones territoriales rurales desde siempre han sido creadas por los hombres y para los hombres (de masculino), puesto que los mismos, por tradición, eran quienes únicamente trabajaban la tierra y podían ser parte y beneficiarios de los grupos sociales, sindicales, políticos y fundamentalmente de la propia titulación o tenencia legal.

Con el transcurrir del tiempo, los estados latinoamericanos se han preocupado por este hecho, logrando la inclusión de la mujer debido no solamente a su creciente involucramiento y participación activa en el trabajo “de campo”, sino también porque la realidad ha empezado a mostrar que un gran porcentaje de los hogares rurales se han visto o están funcionando a cargo de mujeres, como también en el seguimiento propio de la corriente de equidad (de género) y justo derecho de copropiedad natural de los bienes o activos, producto de la evolución o civilización de las sociedades, transmisiones y difusiones de medios y capacitaciones recibidas por organismos o personas encargadas de ello, hasta el propio fomento y protección de los estados (Leyes a favor).

En dicho sentido, creo que este tema ya está definido, la participación de la mujer se encuentra en proceso de institucionalidad y crecimiento, al punto que en muchos países, el título de propiedad de las parcelas ya lleva - ambos nombres -, es decir, el nombre de la mujer y el nombre del hombre o conviviente, demostrando claramente una copropiedad real y legal para “ambos”, así como el respaldo legítimo que da lugar a una participación conjunta (también de la mujer), en la toma de decisiones a este respecto, logrando así romper esa fuerte concepción patrilineal que ha venido regulando por siempre la tenencia y propiedad de las tierras rurales.

 

Sobre la Fundación

Fundación entre Mujeres (FEM), Jinotega, Nicaragua, trabaja con mujeres campesinas desde hace 20 años, en contra de políticas neoliberales y ante la falta de acceso a recursos como empleo, tierra y autonomía de las mujeres. La FEM no trabaja en comunidades indígenas ni con comunidades afrodescendientes, sino con mujeres campesinas que antes fueron obreras agrícolas de las grandes plantaciones de café y tabaco.

Componentes que trabajan:

✓ Empoderamiento económico donde las mujeres participan en cadena de valor de productos como rosa de jamaica y café.

✓ Soberanía y seguridad alimentaria, el rol de las mujeres en cultivos biointensivos y reguardo de semillas criollas.

✓ Educación, donde más de dos mil mujeres han logrado alfabetizarse en educación primaria y segundaria con el objetivo de fortalecer el capital humano y el liderazgo de las mujeres.

✓ Violencia contra las mujeres, algunas defensoras trabajan denunciando las diferentes formas de violencia contra las mujeres de manera itinerante o sea pasando de comunidad en comunidad.

✓ Relaciones de poder en comunidades campesinas y en relación a ecosistema y recursos ambientales, dando a los sistemas de producción agrícola un enfoque agroecológico. Este enfoque respeta las diferentes formas de vida, comenzando por las semillas, se producen alimentos sanos, inocuos y sin deteriorar a los recursos de la naturaleza manteniendo la fertilidad del suelo que es el sustento de la vida diaria de las familias.

Enfoque agroecológico

El rol de las mujeres es concientizarse en el derecho a la alimentación sana. Muchas de ellas utilizan ese tipo de producción sobre todo en los cultivos biointensivos, donde se planifica la producción a mediano y a largo plazo, se elaboran compostas, se hace asociación de cultivos y se planifica la fuente de proteínas, carboidratos y vitaminas que se requiere en esa producción para mejorar la calidad de vida de las mujeres.

Las mujeres hacen compostas, escogen las semillas criollas, recolectan semillas en las comunidades y establecen viveros para la reforestación, consumen la fruta de estación, forman una brigada ecológica donde comparten la recolecta de la rosa de jamaica que es uno de los cultivos que no requiere mucha agua y que ha sido estratégico para la generación de ingresos. Es una manera de enfrentar el modelo hegemónico de los monocultivos que depredan la naturaleza y violentan los derechos de las campesinas, pues no hay diversificación y no brindan el nivel correcto de nutrición a las mujeres, irrespetando al cuerpo como el primer territorio soberano y autónomo de las mujeres. ¿Qué es lo que comen? ¿Cómo repercute en su salud? ¿Es parte de su identidad lo que comen? Así construyen nuevos paradigmas que van desde el poder individual hasta el poder colectivo.

Sobre el Derecho a la tierra vs empoderamiento – ¿La propiedad de la tierra automáticamente empodera las mujeres?

P/ ¿Es suficiente la propiedad o acceso a la tierra para un uso efectivo por parte de las mujeres? ¿Qué medidas complementarias son necesarias para alcanzar esto?

R/ Han habido diferentes debates alrededor del acceso y control de la tierra y cómo la tierra contribuye al empoderamiento. En este contexto, las barreras que impiden a las mujeres acceder a la tierra son complejas: históricas (reforma agraria en América Latina), marcos jurídicos y barreras estructurales patriarcales (roles de género en el hogar donde las mujeres están subordinadas al trabajo doméstico y de cuidado). También políticas globalizadas limitan el acceso a la tierra de las mujeres. Antes la tierra se consideraba una potestad de la familia campesina ahora en el contexto globalizado no hay solamente una apropiación de la tierra sino todo un control simbólico.

Las mujeres que logran tener su tierra generalmente tienen pequeñas parcelas con insuficiente acceso al agua y poca fertilidad de los suelos causados por la cercanía a los grandes monocultivos. En el caso del departamento donde tiene incidencia la FEM, las grandes tomateras y tabacaleras. Muchas mujeres como parte de su proceso de empoderamiento han transitado a sistemas de producción agroecológica. Por ejemplo, más de 100 mujeres asociadas con la FEM cultivan café orgánico pero alrededor de ellas hay monocultivos que están contaminando o haciendo un uso irracional del agua. En cada lugar hay una tensión sobre la tierra. En zonas de minerías o siembra de maní (en el caso de Occidente), en otras zonas palma africana, tabacalera, caña de azúcar.

La tenencia de la tierra cada día se va haciendo más difícil para las mujeres porque el gran sistema alimentario pretende seguir produciendo grandes cantidades de alimentos con transgénicos para poder satisfacer la demanda de alimentación. La tenencia de la tierra presenta nuevos retos y desafíos. En el caso de las mujeres campesinas la tierra es su fuente de empleo, su conexión espiritual, es su fuente de alimento. Es tener un estatus en la comunidad. No es lo mismo una mujer con tierra en la comunidad que una mujer sin tierra pues una mujer con tierra en la comunidad es un sujeto de políticas públicas.

Lo que piden muchos proyectos de desarrollo es que sea dueña de un pedazo de tierra. Las mujeres pueden empoderarse con la tenencia de la tierra pero necesitan otros aspectos: la conciencia crítica sobre la tierra como un derecho, poder manejar su sistema de producción como quieren. Muchos proyectos que promueven el acceso de las mujeres a la tierra hacen uso indiscriminado de químicos y semillas transgénicas, o bien son parte de paquetes de monocultivos. Quieren involucrarlas en grandes agro negocios que perjudican su bienestar. La tierra es clave para las mujeres porque viene a ser parte de su patrimonio, contribuye a la toma de decisiones pues en la familia campesina si las mujeres no son dueñas de la tierra los hombres son los que deciden lo que se debe sembrar. Generalmente, los hombres siembran bajo los sistemas de monocultivo con grandes cantidades de agroquímicos que no garantizan la soberanía alimentaria de las mujeres.

Rol de las mujeres como garantes de la sostenibilidad de los sistemas de vida, no solo como protectora o cuidadora de la tierra

La agroecología es practicada más por las mujeres en las comunidades que por los hombres. Forma parte de una estrategia para hacer frente al cambio climático. Por su rol de cuidado que la sociedad le ha asignado, las mujeres tienen mayores capacidades para la sostenibilidad de los sistemas de producción porque conservan semillas diversas, tratan la tierra en una dimensión más espiritual de conservar la vida. Pero el patriarcado asignó a las mujeres un rol de protectora: cuidadora de semillas, de animales, responsable de proveer los alimentos y el agua para el uso doméstico.

El rol de las mujeres en los sistemas de producción es el de conservar la biodiversidad (miles de semillas están reguardadas por las mujeres campesinas), de conservar las fuentes de agua en vez de derrocharla en sistemas de riego como se hace en los monocultivos. Su rol es de multiplicadora de diferentes formas de vida, de diversificar con varios cultivos que aseguran la alimentación de las familias en vez de dedicarse únicamente a producir un cultivo como por ejemplo el maíz a larga escala. Son garantes de la sostenibilidad de los sistemas de vida en el mundo rural.

Es importante para las mujeres salir del rol que le han asignado de protectoras, cuidadoras de tierra y sujetos vulnerables que necesitan un pedazo de tierra para alimentar a sus familias mientras que los hombres derrochan agua, contaminan y utilizan transgénicos en los monocultivos. Es necesario que el debate involucre toda la comunidad campesina pues hombres y mujeres han sido despojados, empobrecidos, y las jóvenes han sido expulsadas, los sistemas comunitarios han sido destruidos. Es un problema que involucra todo el sistema y requiere un cambio de mentalidad.

Nuevos contextos globalizados y desterritorialización

Los cultivos intensivos de huevos, ganado y otros productos han ocupado buena parte del bosque comunitario, desarraigando a comunidades y familias establecidas por años en esas tierras. La industria de los monocultivos ha venido expulsando a las comunidades de sus tierras porque el objetivo es que las familias campesinas se conviertan más que todo en mano de obra de este tipo de actividad económica. Desde ese punto de vista la tierra está concebida como bien comercializable, incrementando el costo de adquisición o alquiler, por consiguiente, el desplazamiento y desterritorialización de las comunidades afectadas. Por ejemplo, el propietario de un cultivo de tabaco alquila la tierra a familias campesinas y les contrata como mano de obra. En esta nueva dinámica las familias dejan de producir alimentos y entran en el sistema económico de las grandes transnacionales, trayendo consigo la proliferación de supermercados cerca de estas comunidades que ofrecen toda clase de productos y alimentos que no se sabe dónde vienen.

Relacionado con lo anterior, está el caso del agua y los bosques. En cuanto al agua, esta se obtiene de grandes sistemas de riego, afectando a las comunidades ya que las desabastece provocando problemas de salud. Los bosques por su lado empiezan a desaparecer debido a la producción tabacalera y también ganadera, impidiendo a las mujeres la recolección de leña o agua de los charcos que dejan de ser bienes comunes.

Herencia de la tierra por parte de las mujeres y migración

Aunque a nivel familiar se suele privilegiar a los hombres como herederos de la tierra, el movimiento feminista y los procesos de concientización de las mujeres han hecho que más mujeres ahora sean propietarias de tierra. Sin embargo, lo que a veces pasa en las familias campesinas es que se considera la educación para las hijas como una herencia que remplaza la herencia de tierra, que se sigue otorgando a los hijos varones. En Nicaragua, no hay leyes que favorezcan el acceso de las jóvenes mujeres a la tierra, así que los hermanos quedan y siguen trabajando la tierra y las hijas salen a trabajar a las ciudades para poder apoyar con sus ingresos a la familia. Esos son nuevos contextos a los que se están enfrentando.

Relaciones de poder en las comunidades

La FEM inicio el trabajo con mujeres obreras de la tierra. La mayoría de las comunidades donde trabajan están en el corredor seco. Estas comunidades tuvieron muchas pérdidas con el Huracán Mitch y otras afectaciones por deslizamientos de tierra. Han trabajado en colectivos y en cooperativas pues la idea de la FEM es querer mantener la colectividad porque genera una corresponsabilidad en el cuido y manejo de la tierra. Los colectivos son también un espacio de socialización que se puede aprovechar para procesos de concientización. Pero en estos sistemas colectivos entran las relaciones de poder. El sistema entonces ve la tierra como una mercancía, un derecho individual y no colectivo. Esto limita la resistencia de las familias campesinas para hacer frente al despojo, a los grandes monocultivos, o para enfrentarse a políticas públicas que quieren entregar concesiones. Hay limitantes en Nicaragua en las zonas mineras, en las zonas de concesión del canal. También en las comunidades afrodescendientes donde hay muchas personas mestizas e indígenas que quieren despojar a las personas afrodescendientes de sus tierras provocando grandes conflictos.

Procesos de concientización y trabajo en redes

Los procesos de concientización feministas nos enseñaron que si las mujeres no logran elevar su nivel cultural bajo un enfoque de derechos, muy fácilmente no van a poder liderar la toma de decisiones sobre la tierra que sigue estando a cargo del sistema patriarcal.

Los procesos de concientización de que la tierra es un derecho y de que es necesario estar en control de la toma de decisiones sobre los recursos de la tierra tienen que ir paralelos a un nivel de conciencia individual y a un nivel de la conciencia colectiva.

Muchas mujeres pueden tener la titularidad pero no toman decisiones sobre su tierra, por ejemplo, decidir qué van a sembrar y bajo qué sistema.

Construcción del poder colectivo de las mujeres respetando las diferencias y nuevos paradigmas

La apuesta de la FEM es la construcción de un poder colectivo y que el feminismo campesino tenga una visión anti-colonial, antipatriarcal, anticapitalista e interseccional. Es importante no solo mirar las relaciones de poder hombre-mujer, sino también mirar las desigualdades más estructurales, enfrentadas por las mujeres negras, campesinas, lesbianas. También el etnocentrismo y las desventajas a las cuales se enfrentan las mujeres campesinas por tener una educación de menor calidad.

Es importante valorar la sabiduría, la experiencia, los conocimientos campesinos, las semillas criollas y no las transgénicas. Las relaciones de poder se vinculan a los aspectos de etnia, de clase, de todo el sistema. Importante crear nuevos paradigmas de cada pequeño territorio contextualizado. El primer territorio que se apropia este sistema es el del cuerpo por la división sexual del trabajo. Lo que se exige a una obrera agrícola en lo que son cuidados y alimentación, por eso los sistemas agroecológico están vinculados también a la recuperación de la salud y de los diferentes aspectos que sustentan la vida.

Las mujeres están más a favor de los sistemas agroecológicos que son los que son bondadosos para la madre tierra.

En las comunidades trabajan con mujeres adultas, mujeres jóvenes, y con una asociación de jóvenes rurales. También la FEM participa en redes nacionales como el movimiento feminista donde se hacen campañas sobre la no violencia, el enfoque agroecológico y el derecho de las mujeres a la tierra.

Cuando hay feminicidio hay una movilización itinerante para demandar justicia, movilizaciones, foros, procesos de formación para las jóvenes, formación online para que conozcan los principios de agroecología y el feminismo campesino.

P/ ¿Cuál es la situación de las mujeres en relación al acceso de mercados, créditos, toma de decisiones, apoyo familiar y comunitario, acceso a programas de capacitación, TICs y tecnología en general?

•Las Diosas
La FEM apoya el empoderamiento por medio de agro cadenas de las mujeres que empezaron en colectivos y ahora están organizadas en cooperativas. En la actualidad hay ocho cooperativas que producen café, miel de abeja, rosa de jamaica y frutas. Estas cooperativas se organizaron en una estructura de segundo nivel denominada Las Diosas.

Las mujeres cooperativistas están certificadas en comercio justo y producción orgánica. Venden directamente a un comprador de Estados Unidos. Exportan 600 quintales de café y se promueve la venta de café orgánico y rosa de jamaica a nivel local. La rosa de jamaica se utiliza para la producción de vino y mermelada.

También están construyendo pequeños centros de negocios en la ciudad para la venta de todos los productos de las Diosas. Las Diosas venden a nivel local y nacional porque sus productos de alta calidad.

•Diversificación de cultivos y agroecología
En zonas donde el cultivo de café no daba más por el cambio climático algunas mujeres decidieron producir rosa de jamaica para la generación de ingresos. Entre otros productos a base de rosa de jamaica está la mermelada. Toda esta producción se apoya en procesos agroecológicos.

Para promover en las zonas y comunidades este tipo de agricultura alternativa, las mujeres han conformado redes de promotoras agroecológicas donde participan grupos de jóvenes. La idea es de dar capacitación para consolidar el arraigo de estos grupos en el campo, ya que parte de las problemáticas que deben afrontar es la falta de acceso a la tierra y a tierra productiva, también la disponibilidad del recurso hídrico y escasez de agua y alimentos.

Los procesos de formación se ofrecen en línea en temas como cambio climático y feminismo. Uno de los objetivos que las jóvenes puedan replicar estas capacitaciones en sus comunidades.

•Formación y apoyo a la educación 
La FEM ofrece un programa de becas para que las mujeres cursen carreras universitarias en agroecología. Sin embargo, las universidades no ofrecen estudios con este énfasis, por lo que FEM sigue trabajando con las mujeres becadas ofreciendo cursos y concientizándolas para que el modelo productivo que implementen sea un modelo que respeta la vida, genere ingresos y produzca alimentos para su consumo.

•Empoderamiento económico 
La FEM apoyó a un grupo de aproximadamente cuarenta y cinco mujeres para la adquisición de tierra propia, ya que el gobierno de Nicaragua está entrando en relaciones con las grandes multinacionales para hacer concesiones en detrimento de posibles programas de reforma agraria. El interés de las multinacionales son las tierras con agua y donde hay mano de obra barata.

No es solo una cuestión de generar ingresos sino de que las mujeres adquieran el control y puedan tomar decisiones sobre esos ingresos. El desarrollo de la conciencia en el empoderamiento individual es fundamental. Por ejemplo, en relación con el apoyo de la FEM, si las mujeres optan por continuar sembrando café, la FEM les ayudado a conseguir una nicho de mercado como el del café orgánico, pues el café orgánico certificado tiene más valor que un café convencional. No es solo un asunto de precio (pues el costo del café orgánico es más alto que el del café convencional), sino también del tipo de producción que no deteriore la salud de las mujeres ni afecte a la tierra.

El cultivo biointensivo, como práctica de la agricultura ecológica, es un cultivo que se hace a menor escala en los patios o espacios pequeños con una determinada planificación. En este caso, las mujeres que la practican venden su excedente en las comunidades y no tienen que disponer de dinero para abastecerse de alimentos por medio del mercado.

Otra de las actividades que ha ayudado en el empoderamiento de las mujeres es la apicultura. Doce mujeres se han podido recibir capacitación y adquirir conocimientos en cómo agregarle valor a la producción.

Las diferentes capacitaciones de acuerdo al tipo de actividad, es conforme a la capacidad que hay en cada comunidad. Por ejemplo, en el caso de la rosa de jamaica, las mujeres han recibido capacitación en la calidad del té, la producción de vino y de mermeladas. Algunas mujeres han sido apoyadas por el programa de educación. Otras a través de becas universitarias para realizar estudios con enfoque agroecológico, también en pedagogía y psicología. Uno de los requisitos para optar por las becas es que deben participar en todos los talleres que se dan en sus comunidades sobre formación feminista y economía feminista.

•Promover una visión holística
La FEM tiene también un pequeño fondo para el auto cuido. El crecimiento personal es tan importante como la generación de ingresos y educarse. Apoyar a las mujeres para que sirvan a la causa de las mujeres y no al gran capital. Y si tienen la oportunidad de trabajar en el gran capital que lo hagan desde una conciencia de derechos bajo al enfoque de una económica del cuidado, o sea, tener una responsabilidad de lo que se produce o de lo que se pasa a los consumidores. Como parte de la estrategia existe también un centro móvil de derechos sexuales y reproductivos donde las mujeres mismas se hacen su propio examen de papanicolao y cuidan de su salud.

P/ ¿Cuál es la interacción con otras redes y coaliciones en el tema género y tierra?

R/ Se trabaja conjuntamente con redes nacionales como la Red de Mujeres contra la Violencia, la Red Alianza Semillas de identidad y el Movimiento Feminista, en acciones como: elaboración de propuestas contra la violencia de género y feminicidio (Ley 779 y sus reglamentos), en asuntos de agroecología la conservación de los reservorios de semillas criollas adaptadas al cambio climático, en la demanda de no introducir transgénicos en el país, en la defensa de los derechos de las mujeres que utilizan el sistema de agricultura agroecológica. Con la ENI Nicaragua participan se participa en espacios para resaltar los derechos de las mujeres a la tierra.

Recomendaciones

✓ Es necesario situarse en el territorio en que estás, entender el contexto y ver las desigualdades en un sistema más amplio y globalizado.

✓ Ver a las mujeres como las protagonistas de sus vidas y no como beneficiarias de un bien o servicio.

✓ El concepto de tenencia de la tierra se tiene que re-conceptualizar, tiene que ser manejada como un recurso que es un bien común y no como mercancía■

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Más información sobre la experiencia de la FEM en Agroecología Campesina por la Soberanía Alimentaria y la Madre Tierra,
capítulo LA VIA CAMPESINA CENTROAMERICA: Cooperativa Las Diosas en el norte de Nicaragua, páginas 41 – 47.
Disponible en: http://anacaonas.net/agroecologia-campesina-por-la-soberania-alimentaria-y-la-madre-tierra-experiencias-de-la-via-campesina/

Portada Agroecología_FEM

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