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Library PRÁCTICAS LOCALES Y RITUALIDAD: ENFRENTANDO EL CAMBIO CLIMÁTICO DESDE ABAJO

PRÁCTICAS LOCALES Y RITUALIDAD: ENFRENTANDO EL CAMBIO CLIMÁTICO DESDE ABAJO

PRÁCTICAS LOCALES Y RITUALIDAD: ENFRENTANDO EL CAMBIO CLIMÁTICO DESDE ABAJO

Resource information

Date of publication
December 2017
Resource Language
ISBN / Resource ID
IPDRS-Diálogos-207
Pages
10
License of the resource

 
 La Paz, Bolivia
15 de diciembre de 2017
 
Prácticas locales y ritualidad: enfrentando el cambio climático desde abajo
 
 
Julia Elena Ascarrunz Brinati
INTRODUCCIÓN
 
El cambio climático es una realidad concreta que afecta a la humanidad. Así lo muestran los estudios realizados desde hace varios años por organizaciones científicas,  todos ellos advierten sobre la emergencia del cambio climático y la necesidad de reducir la emisión de gases de efecto invernadero provocados principalmente por las actividades humanas.
Influencia del hombre o no, el clima está experimentando cambios y eso se puede apreciar en cada rincón del planeta surgiendo la necesidad de adaptarse a los cambios del clima y ni los escépticos pueden desconocer esta realidad.
El impacto del cambio climático en los entornos naturales, más concretamente en los glaciares y en poblaciones locales asentadas en sus alrededores que por tanto son vulnerables, fue lo que motivó a realizar una investigación antropológica en una comunidad campesina localizada en las cercanías del glaciar Illimani. Esta comunidad por sus características geográficas, sociales y culturales es representativa de muchas otras comunidades de la región aledaña al glaciar.
El estudio se llevó a cabo en el transcurso de los años 2011-2012 en la comunidad “Estancia Una”, ubicada en el municipio de Palca, Provincia Murillo del departamento de La Paz, Bolivia. En él se muestran las percepciones y acciones de los pobladores respecto a los cambios a nivel del clima, sus estrategias y respuestas frente al mismo, así como la aplicación de sus propios saberes para comprender e intentar enfrentar el impacto del cambio climático global que está afectando su vida y su cultura.
La investigación implicó el uso de metodologías cualitativas pues interesaba analizar el pensamiento, lo que dice y hace la comunidad. Para lo cual, la observación participante y las entrevistas en profundidad han sido herramientas muy útiles.
Para conocer la actividad agrícola, los hitos climatológicos importantes; el calendario de fiestas y prácticas rituales, se realizaron talleres con el conjunto de la comunidad, producto de los cuales se elaboraron cuadros explicativos que muestran las modificaciones climáticas que se han ido dando en los últimos 30 años.
Previamente al inicio de la investigación se tuvieron varias reuniones con el conjunto de la comunidad, aprovechando las reuniones mensuales a las que están convocados por el Secretario General del Sindicato Agrario. Desde un inicio hubo gran interés por sistematizar su realidad a partir de sus propias vivencias, percepciones y acciones. Se contó con la aceptación de la comunidad a través de la persona de Don Constancio Mamani, Secretario General del Sindicato en ese entonces. Fueron muchos los comunarios que, aparte de participar activamente en la sistematización a través de talleres, colaboraron además con entrevistas en profundidad e historias de vida. Podemos mencionar, entre muchos otros a Santos Salvatierra, Dominga Pérez y José Casas, Luciano Quispe Salvatierra, Mario Salvatierra Quispe, Pablo Quispe Cruz, Mario Usnayo, Celia Castillo, Amalia Mamani Castillo, Marcela Salvatierra, Pedro Casas, Lino Yujra, María Quispe Cruz, Sabino Colque, y muchos otros, que hicieron posible la larga permanencia en la comunidad y la sistematización de su historia pasada y sus vivencias actuales.
ANTECEDENTES
El cambio climático es un fenómeno evidente y comprobado científicamente. En 1988 el físico de la atmósfera Dr. James Hansen alertó al mundo sobre el aumento creciente de gases de efecto invernadero en la atmósfera desde el inicio de la Revolución Industrial. Este fenómeno está alterando el balance energético del planeta y ocasionando eventos climáticos extremos como sequías e inundaciones.
Uno de los efectos más evidentes y graves del CC es el retroceso de glaciares en todos los continentes, fenómeno que afecta la disponibilidad de agua dulce.
En la región andina, los estudios muestran dos tendencias importantes en los últimos años: 1)  Calentamiento de la atmósfera y 2)  Retroceso acelerado de los glaciares. (Comunidad Andina, 2007:14).
En Bolivia los estudios sobre el retroceso glaciar han sido realizados principalmente por glaciólogos y se basan en aspectos físicos y meteorológicos.
En la región del Illimani las investigaciones más importantes fueron realizadas por la ONG Agua Sustentable con un enfoque técnico, agronómico y económico. Se centraron en comunidades de la cuenca del río  Sajhuaya; la Estancia Una no fue considerada porque pertenece a la microcuenca del río Paucara, tributario del río Sajhuaya.
En general, la mayor parte de los estudios realizados en Bolivia con relación al CC tiene un enfoque físico, meteorológico, económico o agronómico y desde la antropología aún son pocos los estudios relacionados a este tema.
PROBLEMÁTICA
Los efectos del cambio climático se están sintiendo en todos los continentes; los cambios en los patrones de lluvias junto al retroceso de los glaciares están afectando la disponibilidad, uso y gestión del agua y amenazan por tanto la seguridad alimentaria y la salud.
El impacto de estos cambios resulta severo en los países andinos que concentran el 95% de los glaciares tropicales de todo el planeta. Se llaman glaciares tropicales aquellos que están ubicados dentro del cinturón tropical del planeta, entre los trópicos de Capricornio y de Cáncer, como ocurre con los glaciares ubicados en los Andes.
Los glaciares andinos no sólo son fundamentales para la vida y el equilibrio ecológico,  también sostienen la espiritualidad, la esencia de la identidad y del tejido social de los pueblos, su historia, memoria y subjetividad.
El Illimani, al igual que otros glaciares andinos es considerado como una entidad sagrada para las poblaciones que hasta el día de hoy dependen del agua que el glaciar les proporciona para desarrollar su vida. Esta imponente montaña nevada es considerada por los pueblos andinos un Achachila protector cuya imagen es considerada símbolo y guardián de la ciudad de La Paz y de toda la región.
Pero el cambio climático global no respeta límites ni fronteras y en las últimas décadas se ha comprobado que el Illimani es un glaciar afectado por sus desastrosos efectos.  Al respecto, el destacado glaciólogo boliviano Dr. Edson Ramírez (2011) señala que en base a la restitución fotogramétrica digital realizada sobre fotografías aéreas de los años 1963, 1975, 1983 y 2009; se ha constatado que los glaciares del nevado Illimani han perdido en total el 21% de su masa desde 1963 a 2009. (Ramírez y Machaca, 2011:42).
Las poblaciones aledañas a glaciares como el Illimani son vulnerables a su retraimiento, situación que podría agravarse en los próximos años, lo que alerta seriamente a los comunarios ya que el nevado es la fuente principal de su sustento de agua.
La comunidad Estancia Una, entre muchas otras cercanas al nevado, ya está sintiendo los efectos del deshielo del Illimani. Los testimonios de pobladores de esta pequeña comunidad perteneciente  al cantón Quillihuaya del Municipio de Palca así lo demuestran. A pesar de que las tierras de Una son fértiles por el suelo volcánico del glaciar y por su ubicación en un ecosistema de valle seco interandino, la producción agrícola de la comunidad está en riesgo debido a que el acceso al agua, vital elemento para la vida y la producción, se está haciendo cada vez más difícil, especialmente en la época seca, y está empezando a ser una fuente de conflicto entre las familias de la comunidad y también con otras comunidades.
JUSTIFICACION Y ENFOQUE TEÓRICO
Estudios antropológicos realizados en regiones glaciares, como los de Bolin, Carey y Rhoades (Andes peruanos y ecuatorianos), Crate (Siberia), Cruishank (Alaska)  y Strauss  (Alpes suizos), muestran la importancia de investigaciones locales para sentar precedentes e influir en el planteamiento de políticas de adaptación al CC.
Por ello es necesario conocer en profundidad la realidad cultural, económica y social de las poblaciones locales afectadas lo que hace importante la realización de investigaciones con un enfoque antropológico. 
Con esta investigación se ha pretendido aportar con una visión antropológica que muestre no solamente los aspectos técnicos y cuantitativos del cambio climático, sino que “ponga rostros humanos” a este fenómeno.
Los planteamientos más importantes en el análisis de la relación sociedad-ambiente son la Ecología Cultural, la Antropología Ecológica y actualmente la Antropología Ambiental.
En esta investigación se ha adoptado el enfoque de la Antropología Ambiental porque incluye la dinámica del cambio climático y sus implicaciones culturales en entornos locales.
Por lo tanto la Antropología Ambiental permite una interpretación más adecuada de los cambios medioambientales y su impacto cultural, social y económico en poblaciones vulnerables.
GEOGRAFIA, ASPECTOS SOCIOECONÓMICOS E HISTORIA
La comunidad Estancia Una pertenece al cantón Quillihuaya, municipio de Palca, provincia Murillo, departamento de La Paz. Esta asentada en la microcuenca del río Paucara sobre el flanco occidental del nevado Illimani, a 68 kilómetros de la ciudad de La Paz, en una región caracterizada como valle seco interandino con diferentes pisos  ecológicos (puna, pre-puna y cabecera de valle). La comunidad de estudio está situada en el punto más alto de cabecera de valle, a una altitud de aproximadamente 3800 msnm.
La población está constituida por 38 familias. Según el Censo 2012, la población total es de 161 habitantes, 85 hombres y 76 mujeres
Las tierras han sido obtenidas en el contexto de la Reforma Agraria de 1953. El tamaño de las parcelas en Una es relativamente pequeño, oscila entre 200 y 700 m2.
la producción agrícola es la actividad principal en la comunidad. Los cultivos varían de acuerdo a la altura del ecosistema. En zonas altas se cultiva papa, En zonas medias se cultiva una mezcla de cultivos de altura como la papa, oca, papalisa y también maíz y haba, mientras que en las zonas más bajas se produce solo frutas (durazno, tumbo, ciruelo), flores (gladiolo, rosas, margaritas) y plantas aromáticas (manzanilla, toronjil, cedrón).
En base a investigaciones arqueológicas y etnohistóricas realizadas en el municipio de Palca y en el valle de Cohoni, se infiere que la población más antigua serían mitimaes provenientes del Altiplano, principalmente del señorío de los Pacajes. Los estudios históricos hacen referencia a un particular y temprano origen del sistema de hacienda en la región de Palca por tratarse de una región de valle apta para los cultivos europeos, además de su cercanía a la ciudad de La Paz. En la memoria colectiva, los uneños tienen a la Reforma Agraria de 1953 como su pasado histórico más remoto y más directo.
ORGANIZACIÓN POLÍTICA Y SOCIAL
El sindicato campesino tiene plena vigencia desde la Reforma Agraria hasta la actualidad.
Su máxima autoridad es el  secretario general junto con una directiva compuesta actualmente por trece cargos.
Toda la dinámica social y política de la comunidad gira en torno a las actividades de su sindicato agrario, incluso las actividades festivas y rituales.Así, a partir de la pertenencia al sindicato, los comunarios adquieren derechos y obligaciones tanto individuales como colectivas.
FORMAS DE RELACIONAMIENTO DE LA COMUNIDAD CON SU ENTORNO
La comunidad tiene una forma particular de relacionamiento con su entorno natural que es compartida por muchas comunidades andinas, ello se refiere a la personificación y vivificación del paisaje y de todos los fenómenos de la naturaleza. De esta manera mantiene relaciones de reciprocidad con los elementos naturales para conservar la armonía y el equilibrio. Esta interacción entre el hombre y la naturaleza se expresa a través de ofrendas o waxt’as cuya realización tiene estrecha relación con su calendario agrícola y expresan la reciprocidad en sentido de dar y recibir.
Para los uneños el Illimani es considerado como una entidad sensible que puede actuar de manera benevolente o punitiva dependiendo de las acciones de los humanos hacia él, por lo tanto la forma de relacionamiento más importante y valiosa viene a ser la waxt’a donde se interrelacionan las voluntades, la buena fe del que ofrenda con la aceptación de la montaña para así establecer un vínculo de reciprocidad, siendo la waxt’a el medio que lo permite.
La importancia de las waxt’as radica en dos aspectos fundamentales: 1) La actitud de respeto y reciprocidad hacia la naturaleza y el control social sobre la convivencia armónica de la comunidad; 2) La cohesión social, el sentimiento comunitario y la necesidad colectiva de responder a los cambios climáticos.
Aparte de la waxt’a, existen también otras prácticas rituales relacionadas con los fenómenos naturales; la lluvia, el granizo, el viento son también entidades personificadas, sensibles, dotadas de voluntad y que responden a las acciones humanas, de esta manera, para que no afecten de manera muy agresiva a la comunidad se realizan prácticas concretas como “la pelea de aguas” para invocar las lluvias, el “espanto del granizo” y el “amarre del viento” para contrarrestar los efectos nocivos de estos elementos.
MEMORIA CLIMÁTICA E IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN EL ENTORNO CULTURAL Y AMBIENTAL
A partir de la reconstrucción de la memoria climática colectiva se han podido identificar los cambios históricos en el clima durante los últimos 30 años. El cambio más importante en estos últimos años ha sido la variación en las lluvias lo que da lugar a modificaciones en los tiempos de siembra y cosecha, este dato es muy importante porque denota la incertidumbre alimentaria y económica en la que se encuentra la comunidad.
La reconstrucción de la memoria climática colectiva muestra que en el transcurso de los últimos 30 años la comunidad ha experimentado los efectos del cambio climático que se han ido agudizando en esta última década.
CAMBIOS ADVERTIDOS A PARTIR DE INDICADORES NATURALES
A partir de su observación de la naturaleza, los comunarios perciben que los cambios en el clima se han hecho más evidentes en los últimos años. Los más importantes son:
Con respecto al Sol: Radiación solar cada vez más intensa, mayor necesidad de regar, lo que ha implicado una modificación en su jornada de trabajo.
Con respecto a la Biodiversidad: Desaparición de algunos animales y plantas y aparición de plagas.
Con relación al Nevado Illimani: Disminución del manto de nieve: Se dice que el Illimani “se ha pelado”, “está más negro”.
CAMBIOS EN LAS PRÁCTICAS DE GESTIÓN Y USO DEL AGUA
LAS WAXT’AS
La comunidad no asume de forma pasiva los cambios en el clima, sino que adopta estrategias para enfrentar sus efectos negativos en base a sus saberes ancestrales, su creatividad y voluntad de mejorar, en la medida de sus posibilidades, su vida y la de sus futuras generaciones.
La práctica ancestral más importante es la waxt’a que tiene como característica más importante, la unión de la comunidad. Si bien los elementos pueden responder o no a las invocaciones, lo que se ve en los hechos es la permanencia de este mecanismo como unificador de la comunidad y de la cultura. En esta práctica ritual predomina la simplicidad y no se pone tanto énfasis en la complejidad, sin que esto signifique su desaparición ni la efectividad esperada.
LOS “TURNOS”
El cambio climático y el retroceso glaciar está afectando la vida de los uneños a nivel material, a pesar de sus esfuerzos por mantener un ritmo adecuado en sus actividades agrícolas, actualmente tienen mayor incertidumbre debido a la modificación en las estaciones y a la escasez de agua proveniente del glaciar, especialmente durante la época seca.
Es durante la época seca que deben recurrir al sistema de “turnos” para el riego, que no era necesario en años anteriores. Sin embargo, la creciente falta de agua está empezando a generar conflictos entre familias y entre comunidades por la transgresión de acuerdos respecto a los turnos
DERECHOS Y GESTION DEL AGUA A NIVEL COLECTIVO
El sistema de riego K’arahuichinca, existente desde la época de la hacienda, incluye a tres comunidades, Pinaya, Estancia Una y Aramani. Así, los derechos colectivos tienen dos niveles: 1)El derecho del sistema en su conjunto, relacionado con el acceso a las fuentes: Río Paucara y dos acequias, 2) El derecho de cada comunidad, relacionado con determinados días de acceso.
Los secretarios generales del sindicato de las 3 comunidades involucradas son quienes toman decisiones para realizar las actividades prácticas de la gestión.La toma de decisiones se refiere a los siguientes aspectos: 1) Apertura o reconstrucción de tomas, 2) Limpieza y mantenimiento de acequias en determinadas fechas del año (abril y agosto).
DERECHOS Y GESTION DEL AGUA A NIVEL FAMILIAR
El derecho familiar es la cantidad de agua que llega a cada parcela familiar, que es una fracción del caudal total dividido  entre las familias que riegan de forma simultánea.
Luego de los trabajos comunales de mantenimiento de tomas y limpieza de acequias, las familias pueden gestionar su derecho de agua de acuerdo a sus necesidades.
Esta gestión familiar del derecho tiene limitantes en época seca cuando el usuario debe anotarse en la lista para el “turno”.
SISTEMA DE TURNOS
La gestión colectiva y familiar ha experimentado cambios, sobre todo en estos últimos años debido a una mayor demanda de agua para riego y a la disminución de este recurso. 
Uno de los principales cambios es la adopción de turnos que se implementan sobre todo en la época seca, lo cual antiguamente no era necesario.
Como en la Estancia Una no cuentan con infraestructura ni soluciones técnicas para el almacenamiento de agua, las estrategias para el abastecimiento de agua dependen exclusivamente de la pertenencia al sindicato agrario y a las redes de reciprocidad familiar y comunal. Los “turnos” también son colectivos y familiares
CONFLICTOS POR EL AGUA
Los principales problemas se dan sobre todo cuando hay necesidad de desviar el curso del agua y riegan cuando no es su turno. Esto es considerado como “robo del agua”, por lo cual existe un cierto grado de control, tanto entre las comunidades como entre las familias..
Como los turnos de riego a nivel familiar son por lista pero también por orden de llegada, la gente que despierta más temprano empieza a regar y los que se atrasan deben esperar su turno, por ello se puede observar que la gente está regando desde el amanecer para garantizar su turno.
Si bien en el presente los conflictos no son graves, en un futuro y dados los pronósticos existentes relacionados al aumento de temperatura, la irregularidad de las lluvias y las cada vez más prolongadas sequías, van a dar lugar a mayores conflictos comunales
CONSECUENCIAS DE LA ESCASEZ DE AGUA
A consecuencia de la escasez de agua, muchas personas se ven obligadas a trasladarse a otros espacios para buscar fuentes de ingreso alternativas a la producción agrícola. Las migraciones significan la desvinculación de los individuos de su comunidad y por lo tanto de su cultura, viéndose forzados a desplazarse a otros lugares ante la incertidumbre que tienen en su propio espacio de origen.
Muchos de los que migran a las ciudades puede que retornen de forma intermitente a la comunidad, manteniendo de cierta forma el vínculo con la misma, o que no retornen nunca más, lo que significaría una pérdida tanto para la comunidad como para el individuo que se vería excluido y sin nexos de identidad.
CONCLUSIONES
La relevancia del estudio es dar a conocer las implicaciones culturales y sociales de los impactos del cambio climático a nivel local, concretamente en áreas rurales, puesto que es allí donde se pueden sentir más y con mayor contundencia dichos efectos que se traducen en la escasez de agua para los cultivos  y alteración en las estaciones, ambas esenciales para la producción agrícola de la que dependen los sectores del municipio de Palca; esto a su vez se traduce en una calidad de vida bastante precaria, a nivel alimenticio, de salud y educación y por último provoca la migración temporal o permanente a la ciudad poniendo en riesgo la integridad de la comunidad y la identidad de los individuos.
Si bien se han realizado algunos proyectos en ciertas comunidades aledañas, estos no se hicieron extensivos a todas las comunidades de la región. Por esta razón,  los comunarios de Una han manifestado su preocupación ante esta situación y ellos mismos han propuesto alternativas, viendo  ejemplos en comunidades aledañas e incluso en alianza con las mismas, las cuales hasta ahora no se han concretado.
La situación de vulnerabilidad en la que se encuentra la comunidad debido a la irregularidad en el suministro de agua ha llevado a los comunarios a adoptar nuevas formas de organización y gestión comunal del recurso hídrico y además a modificar su actividad agrícola, cultivando productos que se adecuen a la variación del clima, teniendo también que combatir plagas que han aparecido en años recientes, las cuales afectan de gran manera su producción.
El cambio climático a su vez está conduciendo al reforzamiento de prácticas rituales que se vienen realizando desde hace muchos años pero que ahora están cobrando mayor importancia y vigencia.
Las estrategias que han adoptado los comunarios de Una, como ser turnos familiares, comunales e intercomunales para la obtención de agua, muestran cómo en base a su organización comunal es posible mantener cierta equidad  con relación al acceso al agua.
Así, el estudio realizado en la comunidad Estancia Una -que involucró la activa participación de sus actores- pretende aportar con una visión que muestre no solamente los aspectos técnicos y cuantitativos del cambio climático, sino que pone rostros humanos a este fenómeno, porque son las comunidades rurales de este país, que viven de la producción agrícola dependiente del agua disponible para riego, quienes se ven amenazadas en sus condiciones de subsistencia económica, social y cultural y quienes también deben afrontar las contingencias que conlleva el cambio climático que actualmente se vive.
 
 
 
 
 
 
 

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